PLAN DE TURISMO DE CASTILLA Y LEÓN 2002-2006

I. Introducción
   
1. Antecedentes
    2. El Plan Regional para el Desarrollo Turístico de Castilla y León. Conclusiones sobre su aplicación.
    3. El Plan de Turismo 2002-2006. Estructura y Contenido.

II. Análisis de la situación
    1. Marco general
    2. Diagnóstico del turismo en Castilla y León

III. Principios básicos del plan

IV. Objetivos

V. Programas
    1. De calidad en los destinos turísticos
    2. De diversificación y calidad de la oferta.
    3. De formación turística.
    4. De innovación y desarrollo tecnológico.
    5. De promoción turística.
    6. De apoyo a la comercialización.
    7. De evaluación turística.

 

I. INTRODUCCIÓN

1. Antecedentes.

La planificación en materia de turismo, como en otras áreas administrativas, es una herramienta fundamental que permite realizar un análisis de la situación del sector sobre el que hay que actuar, reconocer los problemas existentes, definir las actuaciones oportunas tendentes a resolverlos y a alcanzar las metas propuestas teniendo en cuenta los medios disponibles.

Un Plan de actuación en una determinada área es, además, como consecuencia de su aprobación por el Gobierno Autonómico, un documento cuya ejecución y cumplimiento implica a todos los sectores. Este es el caso del Plan de Turismo que recoge el presente documento. Implica a todos y cada uno de los empleados de la Administración de la Comunidad Autónoma y permite al resto de las Administraciones Públicas, fundamentalmente a las entidades locales y a los profesionales y empresarios privados, tener un conocimiento previo y claro de cuáles son los objetivos de la Junta de Castilla y León en materia de turismo y cuáles van a ser las líneas de trabajo que se van a seguir para conseguirlos. 

La Ley 10/1997, de 19 de diciembre, de Turismo de Castilla y León, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León de 29 de diciembre de 1997, regula la función de planificación turística autonómica. El Título V de la Ley, bajo la rúbrica de "Promoción y Fomento del Turismo", recoge los principios de la planificación, el procedimiento para llevarla a cabo, así como el contenido mínimo que debe tener el Plan de Turismo que, en todo caso, tendrá carácter plurianual.

Previamente a la precitada Ley fue aprobado un Plan de Turismo, cuyo periodo de ejecución abarcaba los años 1995-2000.

2. El Plan Regional para el Desarrollo Turístico de Castilla y León. Conclusiones sobre su aplicación.

Mediante Acuerdo de la Junta de Castilla y León de fecha 4 de agosto de 1994 (BOC y L nº 162, de 23 de agosto de 1994) fue aprobado el Plan Regional para el Desarrollo Turístico de Castilla y León. 

Este Plan, que ha orientado las actuaciones de la Administración Turística de Castilla y León durante los últimos 6 años, marcaba las estrategias que debían seguirse para conseguir el desarrollo turístico de la Comunidad hasta el 31 de diciembre del año 2000. Estas estrategias se integraban en Programas operativos que, a su vez, se desglosaban en un conjunto de medidas de actuación concretas.

Del análisis de estas medidas se puede deducir que el Plan abarcaba prácticamente todos los aspectos posibles de la actividad de la Administración regional en materia de turismo y, respecto de todos ellos, indicaba unas líneas de actuación específicas. Al mismo tiempo, la formulación de esas acciones o medidas era lo suficientemente genérica como para permitir el desarrollo de proyectos alternativos en función de la evolución de las necesidades y circunstancias, sin que por ello pudiera desvirtuarse en modo alguno ni el espíritu, ni el mandato específico contenido en cada una de ellas.

Los objetivos del Plan tenían como finalidad última el incremento de la participación del turismo en el Producto Interior Bruto Regional y del número de empleos en el sector, todo ello a través de la implicación y la actuación coordinada de los agentes públicos y privados en la aplicación de la política integral constituida por el conjunto de medidas programadas.

En términos económicos, pese a la dificultad para obtener datos desagregados del sector turístico dada su integración en el sector servicios, se dispone de valores referenciados al VAB (valor añadido bruto). Así la tasa de crecimiento anual del VAB del sector turístico presenta una tendencia creciente desde 1.995, año en el que representaba un 5,8% (221.404 millones de pesetas sobre 3.765.467 millones del conjunto de la economía) alcanzando en 1999 el 7,1% (337.840 millones de pesetas del total, que ese año ascendió a 4.749.373 millones de pesetas).

En consecuencia, es claro que el sector turístico de Castilla y León crece a tasas superiores que el resto de la economía regional.

Respecto al empleo directo en el sector turístico, la evolución constatada ha resultado asimismo de signo positivo, ya que se ha pasado de 44.460 empleados en el año 1995 a 50.125 en 1999, suponiendo un incremento de 12,74%, cifras referidas en ambos casos al mes de diciembre, mes en el que se produce un descenso de ocupación respecto a otras épocas del año.

A estas cifras habría que añadir el empleo inducido por otros sectores de la economía de la Comunidad.

Del examen del grado de cumplimiento del Plan se pueden extraer las siguientes conclusiones:

La Estrategia de Intensificación de la Demanda contemplaba medidas dirigidas a promover el desarrollo y consolidación de determinadas tipologías turísticas con mejores perspectivas en la Comunidad, dadas las características de nuestros recursos y, en concreto, el turismo rural, histórico-monumental, artístico-cultural, folklórico-gastronómico, deportivo, natural y paisajístico.

De esas tipologías turísticas el Plan Regional de Desarrollo Turístico hacía especial hincapié en un tipo emergente de turismo: el turismo rural. El Plan contenía el desarrollo de un Programa de Turismo Rural, con una previsión de 500 establecimientos de alojamiento turístico rural al final del período. En este momento existen en la Comunidad más de 725 establecimientos de las tres modalidades alojativas (Casas Rurales, Posadas y Centros de Turismo Rural) con un total aproximado de 6.000 plazas.

Este tipo de turismo ha merecido una atención preferente a lo largo de estos años, empezando por la ordenación de la actividad de alojamiento de Turismo rural de acuerdo con criterios de calidad 

El resto de las tipologías turísticas mencionadas han recibido asimismo un tratamiento específico, aplicándose las acciones programadas de cara al apoyo de eventos (Exposición Edades del Hombre, Año Jacobeo…) o productos turísticos concretos o mediante una promoción especializada. Merece especial significación la elaboración del Programa de desarrollo del Turismo del Idioma y el desarrollo de las medidas en él previstas, por entender que este segmento turístico puede gozar de enormes posibilidades de extensión en esta Comunidad.

Pueden destacarse asimismo las acciones tendentes a convertir la gastronomía de Castilla y León en un recurso de primer orden y a consolidar la cocina regional como una de las más valoradas a nivel nacional.

Las actuaciones tendentes a la intensificación de la demanda han tenido su reflejo en las variaciones habidas en el movimiento de viajeros.

El número de viajeros que han pernoctado en los establecimientos turísticos de nuestra Comunidad en los últimos años ha experimentado un continuo crecimiento.

La Estrategia de Adecuación de Oferta tenía como objetivo principal la modernización y diversificación de ésta, de forma que permitiera la captación de nuevos segmentos de demanda.

Los datos de evolución de las empresas y establecimientos turísticos son los mejores referentes para evaluar el resultado de las acciones llevadas a cabo en aspectos como actualización de la regulación, fomento mediante apoyo financiero o difusión de la oferta, entre otros.

Así, durante estos últimos años se ha producido un aumento constante del número de establecimientos de alojamiento turístico de nuestra Región, incluidos tanto hoteles, como hostales, campamentos de turismo y alojamientos de turismo rural.

En cambio las pensiones, en consonancia con la elevación de los estándares de exigencia de la demanda, han experimentado una recesión, cuantificada en un 13,04% en el número de establecimientos.

En cuanto al número de plazas, el comportamiento ha sido similar.

Asimismo, puede indicarse que se ha producido un crecimiento importante de los establecimientos de restauración. 

Finalmente, en relación con las agencias de viajes, resalta el enorme crecimiento del número de empresas y sucursales, aun cuando todavía se centran más en la emisión de viajeros de Castilla y León hacia otras regiones que al desarrollo del turismo receptivo.

La Estrategia de Mejora de la Calidad de la Oferta, se ve reflejada en la evolución por tipologías y categorías.

Dicha Estrategia dedicaba especial atención a la formación, motivada por el convencimiento de la importancia del incremento de la profesionalización y reciclaje de los empleados, como factor clave de la calidad y competitividad. En consecuencia, esta materia fue objeto de un desarrollo específico a través del Plan de Formación, aprobado por Orden de 10 de junio de 1996, de la Consejería de Industria, Comercio y Turismo. En el Programa de Formación, recogido más adelante, se hace una breve referencia a las medidas llevadas a cabo, así como a la filosofía que las ha presidido.

La Estrategia de Mejora de los Servicios Públicos y de los entornos urbanos constaba de dos Programas de actuación: Acondicionamiento de los espacios rurales y naturales y mejora de las infraestructuras básicas, y mejora de los servicios públicos.

Las acciones previstas en estos programas se correspondían en buena medida con atribuciones propias de las entidades locales o de otros órganos de esta Administración, de ahí que las actuaciones de la Administración Turística Regional, en virtud de sus competencias específicas, haya estado presidida por el principio de cooperación y coordinación con dichas Entidades.

En la práctica, la realidad ha ido más allá de lo previsto en estos Programas, como consecuencia de un avance importante en la concepción del papel de la Administración turística en el acondicionamiento y mejora de los destinos turísticos, representada por una visión más completa de los mismos, que ha permitido adoptar programas integrales de actuación en municipios con vocación turística.

La Estrategia Divulgación de la Imagen Turística estaba orientada fundamentalmente a conseguir mayores niveles de demanda turística y cuotas en los mercados emisores y la divulgación de una adecuada imagen turística de Castilla y León mediante un plan de promoción integral.

En aplicación de ese Plan integral, que fue elaborado y aprobado en el año 1996 mediante Orden de la Consejería de Industria, Comercio y Turismo, se han multiplicado las actuaciones de promoción y difusión turística.

Resaltar en este apartado el incremento en los últimos años de las ferias de turismo a las que acude Castilla y León, la potenciación de las acciones concertadas del sector privado en materia de comercialización y la mayor importancia otorgada a las presentaciones y jornadas de comercialización organizadas en origen, incluso en mercados lejanos, potencialmente emisores.

Las Estrategias de Preservación de los Recursos Naturales y Paisajísticos y Conservación y Recuperación del patrimonio recogían medidas muy genéricas que incidían en gran medida en las competencias atribuidas a otros órganos de la Administración regional competentes en materia de medio ambiente o patrimonio.

Puede decirse que esa circunstancia ha tenido como consecuencia positiva el que esos centros directivos hayan tenido en cuenta en el ejercicio de sus atribuciones el interés turístico y que se haya profundizado la interrelación y coordinación con los responsables turísticos.

Finalmente, La Estrategia de Ordenación Turística del Territorio, contemplaba actuaciones en tres Programas, y ha estado condicionada por la función general de planificación regional de ordenación del territorio.

No puede haber una ordenación turística del territorio ajena o independiente de la ordenación territorial del conjunto de las actividades económicas en el ámbito de Castilla y León. Por tanto, la misión principal de la Administración Turística es, y así ha sucedido, colaborar en el proceso en marcha de elaboración de las Directrices de Ordenación Territorial, que son el instrumento que servirá para sintetizar y orientar la política territorial de la Comunidad, de acuerdo con las distintas políticas sectoriales. La implicación de la Administración Turística en ese proceso es esencial, a fin de que se tengan en cuenta las posibilidades de desarrollo del sector turístico regional. 

Aunque, como ya se ha señalado, la mayoría de las medidas programadas ha tenido una puntual aplicación, algunas no se han ejecutado en todo o en parte. En unos casos por un cambio de concepción motivada por la evolución de las circunstancias, en otros por oportunidades de mejora y como tales se han tenido en cuenta para elaborar los correspondientes Programas de actuación del nuevo Plan de Turismo.

3. El Plan de Turismo 2002-2006. Estructura y Contenido.

Castilla y León es un destino turístico, considerado de esta forma por los diversos agentes sociales y económicos del sector, así como por la prueba indubitada del número de visitantes que arrojan las estadísticas, con un incremento constante de los mismos en los últimos años. 

Para el viajero nuevo, el no vinculado por un conocimiento anterior, por motivos familiares u otros, la decisión del destino vacacional se produce en muchos casos en función de imágenes genéricas y difusas. En la formación de esa imagen participan muy variados elementos, que van desde las propias características geomorfológicas, hasta los servicios públicos, el tipo de recursos turísticos disponibles, la calidad del entorno, la conservación del núcleo urbano, entre otros.

Posteriormente, la disposición para la fidelización al destino dependerá de que la experiencia haya confirmado la veracidad de esa imagen abstracta, influyendo además algunas otras cuestiones de carácter intangible, como el trato recibido por parte de la población local, el sentimiento de acogida, la capacidad de empatía del personal que tiene relación directa con el turista, así como la respuesta razonable a las expectativas.

Si el turista tiene en cuenta, de manera más o menos consciente, todos esos elementos cuando elige un destino turístico por primera vez o cuando repite en el mismo, de igual modo las Administraciones Públicas tienen que tener esa visión global en el momento de planificar sus actuaciones de desarrollo de los espacios turísticos.

Por eso, el Plan de Turismo 2002-2006 desarrolla programas específicos para dar solución a las deficiencias que puedan condicionar la afluencia de turistas o su fidelización.

El Plan de Turismo se estructura en los siguientes apartados:

I Análisis de la Situación:

En este apartado se pone de manifiesto cual es el escenario en el que se sitúa el Plan, el contexto en el que se encuentra el sector turístico de Castilla y León, su posición actual como consecuencia de la evolución que ha experimentado en los últimos años, un análisis de los factores favorables y desfavorables, así como de las posibilidades de cara al futuro.

II Principios básicos del Plan:

La determinación de los principios básicos del Plan ha venido dada en gran medida por lo que al respecto se establece en la Ley de Turismo. El Plan recoge una serie de principios que se han denominado finalistas y que se refieren a los valores o ideas motores que han presidido el diseño de las medidas de política turística a aplicar y que deben alentar asimismo la toma de decisiones sobre la elección de los proyectos concretos a llevar a cabo. Por otra parte, se han enunciado los principios instrumentales, que se refieren a la estructura organizativa y participativa del Plan.

III Objetivos generales:

En este apartado se marcan las metas que se pretenden alcanzar con la aplicación del Plan, teniendo en cuenta lo que establece la Ley de Turismo.

IV Programas de actuación:

Tanto los programas, como la orientación de su contenido, están basados en la Ley de Turismo. El artículo 38 relaciona los programas ejecutivos que es necesario incluir en el Plan, así como el objeto de los mismos, al tiempo que permite introducir nuevos programas o programas distintos "que resulten necesarios".

Por consiguiente se han incluido todos los Programas contemplados en la Ley de Turismo con dos pequeñas variaciones de forma, que no de fondo: Una, la integración de los programas de Diversificación de la Oferta Turística y de Calidad de la Oferta Turística en uno solo; y dos, el desdoblamiento del Programa de Promoción y Difusión Turística en dos, uno de Promoción Turística y otro de Apoyo a la Comercialización. 

Además, se han añadido tres nuevos programas que responden a necesidades sentidas por el sector, al necesario conocimiento, asunción y respuesta a los cambios económicos en que estamos inmersos y sus efectos sobre el turismo regional o a la voluntad de adecuar la Administración Turística a los mismos criterios y técnicas de mejora continua que comienzan a generalizase en las empresas privadas más competitivas. Son en concreto los Programas de Calidad en los Destinos Turísticos, Innovación y Desarrollo Tecnológico y Evaluación Turística.

En definitiva los Programas de actuación son los siguientes:

- Programa de Calidad en los Destinos Turísticos 
- Programa de Diversificación y Calidad de la Oferta Turística.
- Programa de Formación Turística.
- Programa de Innovación y Desarrollo Tecnológico.
- Programa de Promoción Turística.
- Programa de Apoyo a la Comercialización.
- Programa de Evaluación Turística.

 

II. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

1. Marco General.

La Comunidad de Castilla y León está inserta en el entorno político y socioeconómico de los países del mundo occidental y desarrollado y, por tanto, está condicionada y participa de los avatares y circunstancias que se producen en él.

De ese contexto pueden destacarse dos elementos clave:

El estancamiento de las economías occidentales en su proceso de crecimiento de los últimos años y el llamado fenómeno de la Nueva Economía.

Esta nueva fase de la economía arroja una serie de interrogantes que a la hora de redactar el presente documento no son fáciles de dar respuesta. Sin embargo existen determinados aspectos socioeconómicos, como la mejora de las comunicaciones, el incremento del nivel general de vida, el acceso al turismo de nuevas capas de la población, la reducción del tiempo de trabajo, así como la mayor valoración del conjunto de la población por la cultura y el ocio, etc. que pueden suponer una ampliación de los mercados y, por tanto, la posibilidad de que surjan y se consoliden nuevos destinos turísticos. 

La otra característica señalada que se ha convenido en denominar "Nueva Economía" significa globalización e internacionalización de mercados. Esto no solo es un obstáculo sino un reforzamiento del valor de lo propio, de lo auténtico, de lo diferente.

La Nueva Economía viene de la mano del uso generalizado de las nuevas tecnologías de la comunicación, que no se limita a la obtención o intercambio de información, sino que supone también una fuente y un escenario de negocios. De hecho, el crecimiento económico más fuerte se está produciendo en el ámbito tecnológico y en el comercio vía Internet (e-commerce). 

Evidentemente, también el sector turístico está inmerso en esta dinámica que se produce en el conjunto de la economía y, por tanto, puede y debe aprovechar la oportunidad que se le brinda para ampliar mercados y multiplicar clientes.

La rapidez con que se asuman estos nuevos procesos es esencial. Es un hecho constatado que los países más adelantados en la introducción y generalización de los nuevos sistemas de comunicación y comercio, son también los que crecen más deprisa y los que tienen más posibilidades de consolidar sus posiciones. Esto cabe predicarlo también, evidentemente, de las regiones y de los sectores económicos. 

Por lo que se refiere al sector turístico en particular, pueden destacarse las siguientes notas generales:

La importancia cada vez mayor que está adquiriendo el turismo y el ocio en los últimos años. Este sector se percibe ya como un sector que puede contribuir de manera importante al desarrollo de zonas infradesarrolladas o que puede ser alternativa para el resurgimiento económico de áreas donde se ha producido un declive de otro tipo de actividades, ya sean primarias o industriales, por su contribución al Producto Interior Bruto, por la capacidad de generación de empleos e ingresos y por su dinamismo, superior al de otros sectores considerados tradicionalmente como motores del desarrollo económico.

Es un sector que está experimentando profundos cambios en su estructura interna, como consecuencia de la apertura de nuevos mercados y, sobre todo, por la intensificación creciente y la enorme diversificación de la demanda, que se refleja en la multiplicidad de preferencias individuales. 

Otra tendencia que se está manifestando es la reducción de la alta estacionalidad tradicional de esta actividad, como consecuencia de la desconcentración de los periodos vacacionales (vacaciones más cortas, más veces al año, o vacaciones en meses no estivales), el aumento del tiempo libre, el aumento de las salidas durante los fines de semana, etc. 

El turismo, hacer turismo, viajar o conocer nuevas realidades lejanas a la rutina cotidiana, se percibe como un índice de calidad de vida y se advierte, además, un incremento de las preferencias por tipos de turismo afines a este concepto, de modo que se da cada vez más importancia a aspectos como el patrimonio histórico-artístico, los eventos y actividades culturales, el disfrute del paisaje y el entorno natural, el cuidado de la salud, o el descanso en entornos tranquilos y auténticos. Disponer de las condiciones adecuadas para explotar estos factores y ofrecer productos atractivos basados en ellos es un activo que puede sustentar un turismo de interior sólido, siempre y cuando vaya acompañado de una comercialización adecuada generalizando el uso de las nuevas tecnologías y de la implantación de procesos de innovación.

 

2. Diagnóstico del Turismo en Castilla y León.

Visto el contexto general en que se mueve la actividad turística en Castilla y León, es preciso detenerse en el análisis somero de la situación actual y las perspectivas de este sector en la Comunidad.

La Comunidad de Castilla y León presenta una serie de aspectos positivos y otros negativos que favorecen o condicionan el desarrollo de la actividad económica en general y del turismo en particular. El turismo es uno de los subsectores económicos que más ha crecido en Castilla y León en los últimos años, especialmente en cuanto a turismo rural se refiere, generando desarrollo económico, creando empleo, contribuyendo a elevar la calidad de vida de sus habitantes y a mantener la población. A su vez, el auge de los servicios especializados y del turismo es un indicador del mayor grado de desarrollo alcanzado en la Comunidad.

La situación actual del sector turístico de Castilla y León puede calificarse como positiva y favorable, si la comparamos con la existente al inicio del periodo de programación anterior. Como se ha puesto de manifiesto al abordar los resultados del Plan Regional de Desarrollo Turístico, el sector turístico ha crecido por encima de lo previsto y de otros sectores económicos. Los visitantes que acuden a nuestra Comunidad, y lo que es más importante, el nivel de ingresos que genera ha tenido un crecimiento sostenido. Este dinamismo del sector turístico de Castilla y León ha calado en la conciencia social, que asume, ya sin reservas, el importante papel que esta actividad puede representar para el futuro.

Ahora bien, constatar la mejora no implica obviar que el peso del sector turístico en Castilla y León es todavía inferior a la media española 

La situación actual del turismo en Castilla y León viene conformada por unos rasgos o aspectos que pueden condicionar o bien favorecer, ya sea directa o indirectamente, el desarrollo turístico.

Como debilidades o aspectos negativos pueden señalarse los siguientes:

- Hay una insuficiente concreción de los recursos, conjuntos y productos turísticos. En muchos casos se ofertan productos aislados, sin relación con otros productos o recursos del entorno y en ocasiones se trata de productos simples y tradicionales, sin suficiente elaboración o adaptación a los nuevos requerimientos de la demanda y con escasas dosis de innovación.

- El volumen de la oferta de alojamientos turísticos es insuficiente para hacer frente al crecimiento de la demanda. La participación de Castilla y León en la oferta alojativa nacional es aún inferior a la de otras Comunidades Autónomas con mayor peso turístico.

- Las capitales de provincia y poblaciones importantes tienen básicamente cubiertas las necesidades habituales de alojamiento, aunque no en periodos de máxima demanda (temporada alta) o momentos puntuales (fiestas y celebraciones importantes, etc.). La falta de alojamientos se produce sobre todo en poblaciones de pequeño tamaño, con insuficiente potencial endógeno para aprovechar los recursos turísticos disponibles. En ocasiones éstos se encuentran dispersos y alejados de núcleos de población de cierta entidad, por lo que no es fácil disponer de servicios turísticos en las inmediaciones. El auge del turismo rural ha venido a paliar en cierta medida esta situación, pero el problema sigue persistiendo.

- La imagen y la calidad de los establecimientos y los servicios ofertados es otra cuestión que hay que considerar. A pesar de la evolución producida en los últimos años, el porcentaje de alojamientos hoteleros en Castilla y León que pertenecen a las categorías inferiores es superior a la media española. Es necesario insistir en la modernización de las instalaciones y en la gestión de las mismas de acuerdo con sistemas de calidad total.

- En cuanto a la estructura empresarial, se observa la escasa dimensión de la mayoría de las empresas turísticas, lo que comporta, a su vez, una limitada capacidad de inversión. En muchos casos se trata de microempresas, sobre todo en turismo rural y turismo activo, que son segmentos con una alta potencialidad teórica de desarrollo. El bajo número de plazas por establecimiento es una muestra del pequeño tamaño de las empresas. Son empresas familiares, para cuyo desarrollo y expansión se necesitaría la entrada de profesionales ajenos al núcleo familiar con vistas a lograr una mayor competitividad.

- Las empresas turísticas de Castilla y León tienen escasas posibilidades de internacionalización, de influencia en la demanda y de adaptación a la dinámica de un mercado globalizado, debido a factores como el tamaño de las mismas, la escasez de sistemas de comercialización conjunta (asociaciones, redes, cooperativas, etc.).

- No siempre los profesionales del sector tienen una formación adecuada y especializada y, para el caso del turismo rural, a veces la actividad únicamente supone una fuente de ingresos complementaria y no sustitutiva.

- Castilla y León es eminentemente una región de estancias cortas. Tiene un importante flujo de viajeros en tránsito hacia otras áreas y un volumen que se percibe como importantísimo de excursionistas.

- La potencial demanda desconoce realmente la riqueza y los recursos turísticos de la Comunidad. A pesar de su centralidad en la Península y su carácter de Región de paso, a menudo sorprende en el visitante la enorme riqueza de Castilla y León cuando acude por primera vez.

El origen de los viajeros es fundamentalmente nacional, el porcentaje de extranjeros en el total es aún muy bajo. 

- Las dinámicas turísticas son a menudo provinciales. Es preciso otorgar un cierto carácter unitario a la oferta turística que proporcione a los turistas la imagen de Castilla y León como un destino fijo de vacaciones. En ese sentido, resulta clave la cooperación interadministrativa.

- Los ayuntamientos, en buena parte de los casos debido a su escasa dimensión, carecen de recursos suficientes para emprender políticas de desarrollo turístico. En ocasiones las sociedades locales no conocen las posibilidades ofrecidas por el turismo como eje central en la contribución al desarrollo.

- Hay zonas de fuerte recepción de visitantes que carecen de una comunicación adecuada con las ciudades más importantes y los núcleos urbanos relevantes. Además, los aeropuertos de la región no están preparados para recibir turistas nacionales o extranjeros.


Por lo que se refiere a las fortalezas o aspectos positivos, podemos señalar los siguientes:

- Hay que destacar la importancia del turismo de interior de la Comunidad de Castilla y León en el conjunto de España. No es casualidad que la Feria de Turismo Interior (INTUR) se haya convertido en un referente nacional de este tipo de turismo. Ello se debe al elevado potencial existente, que está ligado al patrimonio artístico, al medio ambiente, a las actividades rurales, etc. propias del turismo de interior. Castilla y León posee un enorme patrimonio histórico, arquitectónico y medioambiental, bienes patrimoniales de rango internacional, (las tres ciudades de la región declaradas Patrimonio de la Humanidad - Salamanca, Ávila, y Segovia -, Las Médulas, Atapuerca, etc.). Además dispone de un considerable volumen de bienes de interés cultural y numerosos territorios incluidos en un régimen especial de protección medioambiental. La tradición gastronómica y festiva, la riqueza cinegética, la variedad de paisajes y ecosistemas representan otras tantas oportunidades de negocio turístico.

- La variedad de este tipo de oferta que representa el turismo de interior puede favorecer la disminución de la estacionalidad, lo que supone una ventaja en relación con el turismo de costa.

- Por la misma razón, las posibilidades de oferta de productos innovadores y singulares, adaptados o adaptables a gustos individualizados, puede favorecer la captación de nuevos segmentos de demanda.

- Los propietarios de los establecimientos turísticos, especialmente los ubicados en áreas rurales, presentan una alta sensibilidad con respecto al espacio en que se sitúan, lo que favorece la conservación del entorno natural.

- Se observa en los clientes de los establecimientos un elevado grado de satisfacción, lo que les incita a volver, lográndose la fidelización de los clientes.

- Por su localización geográfica, Castilla y León está en condiciones de aprovechar la cercanía de grandes núcleos urbanos emisores, especialmente Madrid, y el importante contingente de vacacionistas en tránsito desde Centroeuropa hacia Portugal.

Como aspectos que pueden condicionar el desarrollo turístico, cabe citar los siguientes:

- Las carencias detectadas en cuanto a calidad en algunos establecimientos y servicios pueden motivar la pérdida de clientela. Lo mismo puede suceder con la excesiva concentración de la oferta en unos espacios concretos, saturándolos y explotándolos por encima de sus posibilidades.

- Otro riesgo que puede detectarse es que se produzca una falta de adecuación entre el coste y el rango de los servicios ofertados, rompiéndose la relación calidad -precio.

- El abaratamiento del turismo internacional, como consecuencia de los avances tecnológicos en transportes y comunicaciones y de los procesos de globalización económica, puede provocar una pérdida de una parte de la demanda intrarregional.

- El estado de conservación de algunos elementos del patrimonio histórico-artístico, arquitectónico y etnográfico rural, puede dar lugar a pérdidas de oportunidad de negocio.

- Los defectos acumulados en el sistema de comunicaciones pueden hacer que queden al margen de los flujos turísticos espacios periféricos con un elevado potencial o necesitados de dinamización turística.

- La excesiva concentración de la demanda en unos espacios concretos puede generar un gran impacto en áreas sensibles, ocupándolas por encima de su capacidad y puede deteriorar notablemente la calidad de la oferta, alejando del destino turístico a la propia demanda.

Por el contrario, hay que potenciar y aprovechar oportunidades como las siguientes:

- La explotación del turismo alternativo conlleva enormes posibilidades mediante el ofrecimiento de nuevos productos, orientados a la segmentación de públicos y a la atención a un público especializado.

- Castilla y León dispone de un extensísimo espacio rural bien conservado, donde puede desarrollarse más el turismo rural, especialmente en zonas fronterizas y atrasadas económicamente.

- La enorme diversidad que ofrece el medio físico de Castilla y León permite la práctica de actividades que aún están por descubrir, adaptar o explotar masivamente.

- Existen grandes espacios de la Comunidad con vocación recreativa, como las áreas de montaña, que aún se encuentran insuficientemente aprovechados.

- Las nuevas tendencias de la demanda favorecen la expansión de la oferta turística a nuevos grupos de potenciales clientes, como es el caso de la tercera edad, cada vez con más peso en la región.

- El establecimiento de áreas de especial interés para el turismo, con un tratamiento y una planificación especializadas (como son los Planes de Dinamización y Excelencia Turística), contribuye a facilitar la gestión turística y al desarrollo y mejor aprovechamiento turístico de estos espacios.

- La mayor capacidad de decisión de las Entidades Locales, gracias al principio de subsidiariedad y al desarrollo del Pacto Local, permite una intervención más directa (peatonalización de cascos históricos, dotación de aparcamientos disuasorios…) en recintos y núcleos de interés turístico, facilitando la conservación del patrimonio y su explotación turística.

- Se aprecia una tendencia positiva y creciente del peso económico del turismo en Castilla y León y de la cantidad de demanda atraída, de lo que se desprende que el turismo se está consolidando como actividad económica que contribuye al desarrollo de la Región.

En general se percibe un mayor peso de las debilidades frente a las fortalezas del turismo y la actividad económica en Castilla y León, pero, por otro lado, también se advierte un mayor peso de las oportunidades frente a las amenazas. La Región está en un periodo de cambios importantes y debe aprovechar al máximo las circunstancias y las oportunidades que se plantean para superar las debilidades y reforzar las fortalezas, evitando las amenazas. Con esa intención se han diseñado los Programas operativos del Plan de Turismo.

 

III. PRINCIPIOS BÁSICOS DEL PLAN.

Los principios del Plan de Turismo son los valores o los criterios clave que han orientado la elaboración de los distintos Programas en que se despliega el Plan. 

La propia Ley de Turismo de Castilla y León establece, en el artículo 36, unos Principios de la Planificación. Algunos de ellos afectan al procedimiento de elaboración o al carácter o eficacia del propio Plan, mientras que otros están llamados a informar el contenido operativo del mismo. Son éstos los que se han recogido en el presente apartado, junto con otros que se ha considerado importante explicar.

A continuación se reseñan dichos objetivos.


Sostenibilidad.

La actividad turística, especialmente cuando se realiza en el medio natural, puede tener efectos negativos, tanto para la conservación del paisaje, como de las formas de cultura que han dado lugar a ese paisaje. La conservación en buen estado de los espacios naturales y del entorno natural viene exigido, primero, porque constituyen parte de las señas de identidad de una región, segundo, porque estos bienes son muchas veces los recursos básicos sobre los que se asienta la actividad turística y su deterioro perjudica seriamente a ésta y, tercero, porque cada vez más los turistas exigen ríos limpios, ciudades limpias y no ruidosas, ausencia de residuos, uso de energías limpias, etc. , exigen en definitiva que el crecimiento turístico tenga en cuenta los límites necesarios para evitar situaciones de sobreexplotación y deterioro de los recursos naturales.

La idea de sostenibilidad no debe ser interpretada como un dogma absoluto, que nos lleve a la inacción absoluta. Tan grave es actuar sin considerar el medio ambiente, como "congelar" el espacio de forma injustificada. Lo que no se usa se pierde y los recursos naturales se protegerán mejor cuando proporcionen utilidad a la población. 

Calidad y mejora continua.

El término "calidad" está presente a lo largo del Plan, incluso en la propia enunciación de varios de los Programas. La calidad se ha erigido en la idea clave del Plan y en la guía de muchas de las actuaciones que contiene. La calidad es una condición necesaria para la competitividad, que viene determinada por la satisfacción de las expectativas de los clientes.

Como ya se ha señalado, el incremento de las corrientes turísticas puede facilitar la captación de nuevos segmentos de demanda. Para conseguir ese objetivo es preciso atender las cada vez mayores exigencias de los usuarios. Por ello, la competitividad o sostenibilidad económica pasa por la calidad, entendida tanto en sentido amplio, como en sentido estrictamente técnico y a este último responden varias de las actuaciones contenidas en el Programa de Calidad en los Destinos y en el de Calidad de la Oferta Turística. 

Coordinación interdepartamental.

La propia existencia del Plan de Turismo constituye ya por sí mismo un instrumento fundamental de coordinación entre los distintos departamentos y órganos de la Administración Autonómica, por cuanto que sus mandatos y contenidos implican a todos ellos, en la medida en que realicen actuaciones o tomen decisiones que tengan o puedan tener efectos, resultados o consecuencias en el mercado o los recursos turísticos, en definitiva en la actividad turística. De hecho, la herramienta de la coordinación tanto con otras Consejerías o Direcciones Generales, como con la Agencia de Desarrollo Económico de Castilla y León aparece expresamente en determinadas actuaciones. En definitiva este principio debe inspirar el conjunto de las actuaciones y para ello establecer los mecanismos de colaboración que sean oportunos en función de cada materia.

Coordinación interadministrativa.

La cooperación y colaboración entre Administraciones Públicas es esencial en materia de turismo, porque la actividad turística puede verse condicionada o influida por el ejercicio de funciones propias de otros sectores administrativos, cuya responsabilidad implica a una Administración diferente.

La importancia de la coordinación se multiplica en el caso de las Entidades Locales, porque el desarrollo y consolidación de destinos turísticos no puede llevarse a cabo si no se produce con la participación y el liderazgo de las Administraciones locales.

Colaboración y apoyo a la iniciativa privada.

El conjunto del Plan está inspirado en una idea que podemos llamar de subsidiariedad de la actuación pública. La Administración de la Comunidad Autónoma va a dedicar esfuerzos a facilitar las condiciones necesarias para el surgimiento y desarrollo de proyectos turísticos y, en general, el apoyo y fomento a los promotores turísticos.

Además se buscará la colaboración del sector privado en la ejecución de las medidas programadas, tanto a través de su participación en el Consejo de Turismo de Castilla y León como en otros foros o instrumentos que puedan considerarse necesarios.

Flexibilidad y adaptabilidad a los cambios del entorno.

La planificación propuesta debe de ser lo suficiente flexible que permita considerar cambios durante la vigencia del Plan. Es por ello que las autoridades encargadas de poner en práctica las medidas en él contempladas habrán de evaluar la bondad de las mismas en momento exacto de llevarlas a cabo, permitiendo la adaptación de los objetivos y de las actuaciones. De lo contrario el contenido de la planificación puede convertirse en una rémora de la innovación

IV. OBJETIVOS DEL PLAN.

1. Fines.

Los fines, las metas últimas, en definitiva, los beneficios de carácter económico y social que se pretenden alcanzar al concluir la aplicación del Plan son, por un lado, el aumento significativo de los ingresos procedentes del turismo y, en consecuencia, de la renta turística y por otro, la generación de puestos de trabajo, tanto directos como inducidos.


2. Objetivos Generales.

Para alcanzar dichos fines el Plan se orienta a la consecución de los siguientes objetivos generales:

a) Posicionar a Castilla y León como región líder en turismo de interior.

b) Incrementar el número de viajeros y, especialmente, el porcentaje de extranjeros.

c) Reducir la estacionalidad.

d) Aumentar la estancia media de los viajeros.

e) Mejorar la rentabilidad y competitividad del sector turístico de Castilla y León.


3. Objetivos operativos.

Son las metas intermedias cuya consecución nos conducirá al cumplimiento de los objetivos de carácter general. Estos objetivos son los recogidos en la Ley de Turismo de Castilla y León, a los que se añaden otros, a efectos de clarificación o como consecuencia de la ampliación de Programas, en relación con los mínimos que contempla dicha Ley. Son los siguientes:

a) Incremento y diversificación de la oferta.

b) Mejora de la calidad de las prestaciones y servicios.

c) Aprovechamiento de los recursos turísticos actualmente ociosos.

d) Mejora de los procesos de gestión empresarial.

e) Utilización y aplicación de nuevas tecnologías.

f) Desarrollo empresarial del sector, así como potenciación del asociacionismo.

g) Protección y preservación del entorno y el medio ambiente en general.

h) Mejora de los instrumentos y servicios de información al turista, de los medios de difusión de la imagen turística y de los cauces de comercialización de los productos turísticos.

i) Mejora de la calidad de los espacios turísticos en su conjunto.

j) Disponer de recursos humanos cualificados y con la especialización necesaria.

k) Obtener información fidedigna sobre las variables que afectan al turismo.

 

V. PROGRAMAS

1. PROGRAMA DE CALIDAD EN LOS DESTINOS TURÍSTICOS

I INTRODUCCIÓN. 

Sin duda la calidad de los destinos turísticos en su conjunto esta condicionada de manera sustancial por las políticas que lleven a cabo los entes regionales y locales. Interesa aquí hacer especial hincapié en las actuaciones de las Administraciones Públicas que inciden en aquellos aspectos que están en el entorno de la oferta realizada por la iniciativa privada o que se dirigen a la creación o acondicionamiento de las infraestructuras que facilitan o impulsan el surgimiento y consolidación de proyectos empresariales.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la dispersión competencial entre Administraciones y dentro de ellas la atribución a distintos departamentos de diversas materias que inciden de manera importante en la actividad turística, en la oferta turística y en la imagen turística, provoca que a menudo existan dificultades para pensar de modo interdisciplinar en las soluciones a los problemas de los destinos turísticos. La eficacia de las actuaciones encaminadas a la mejora de los espacios turísticos depende en gran medida de la capacidad de coordinación entre las distintas Administraciones y de la efectiva consideración del factor turístico en la toma de decisiones en otros ámbitos de actuación administrativa que pueden tener influencia directa sobre el turismo.

Esto es especialmente importante en el caso de los municipios, puesto que el ejercicio de sus variadas competencias tiene incidencia directa en la configuración de la localidad y en los servicios de que disponen, tanto sus habitantes, como los turistas. Hay que poner de manifiesto que en Castilla y León el sistema actual de poblamiento, caracterizado por la existencia de un elevadísimo número de núcleos de población con escasos habitantes, hace que algunos de nuestros Ayuntamientos dispongan de poca capacidad de maniobra por sus escasos recursos. Por ello la función de apoyo, asistencia y coordinación que puede desarrollar la Administración Autonómica se hace especialmente necesaria, sin perjuicio de las competencias de las Diputaciones Provinciales.

En coherencia con este planteamiento, la finalidad del presente Programa de Calidad en los Destinos Turísticos es la mejora sustancial de los municipios de acogida, mediante la puesta en marcha de un conjunto de actuaciones programadas desde un análisis comprensivo de todos los factores que intervienen en la experiencia turística, y siempre teniendo en cuenta los principios de mejora continua y sostenibilidad. El Programa, además de centrarse en la definición de modelos generales de desarrollo y mejora de los destinos, recoge una serie de actuaciones en el ámbito de las infraestructuras turísticas de carácter público. Asimismo incorpora medidas que tienen que ver con la coordinación interadministrativa a la hora de definir estrategias de progreso del sector turístico.

II OBJETIVOS.

De acuerdo con lo expuesto, los objetivos que se persiguen con este Programa de Calidad en los Destinos Turísticos son los siguientes:

- Impulsar la mejora continua en los destinos tradicionales de la Comunidad. 

- Impulsar el desarrollo de nuevos destinos turísticos.

- Promover la creación de destinos turísticos integrales.

- Mejorar los entornos urbanos y naturales de los destinos turísticos.

- Mejorar las infraestructuras y servicios públicos que inciden directamente en el turismo.

III ACTUACIONES.

Para la consecución de estos objetivos se plantean las actuaciones siguientes:

1. Fomento de la especialización de los destinos turísticos.

El objetivo de esta acción es conseguir que cada destino turístico trabaje en la definición de una oferta específica, diferenciada y fácilmente identificable para el turista.

Para ello se apoyará la creación de productos turísticos locales que pongan en valor los recursos existentes, "productos estrella" y característicos de un determinado destino y en torno a los que pueda desarrollarse una oferta turística integrada. 

El instrumento a utilizar será el apoyo financiero a iniciativas locales innovadoras o de entidad suficiente como para ser representativas o motor del desarrollo turístico de un destino actual o potencial.

Igualmente podrá apoyarse la celebración de eventos culturales con repercusión en la creación de infraestructuras y productos turísticos, que tengan garantizada una rentabilidad en el tiempo que supere la duración concreta del evento.

2. Impulso de los acuerdos intermunicipales y de las mancomunidades turísticas.

La finalidad estriba en aunar esfuerzos entre pequeños municipios con características comunes o similares desde el punto de vista turístico complementando elementos de la oferta para conseguir superar las limitaciones que para la consolidación de destinos turísticos pueden conllevar las actuaciones individualizadas.

Para ello se apoyarán los proyectos de creación de productos turísticos y oferta turística conjunta que lleven a cabo las agrupaciones de municipios.

3. Planes de Dinamización y Excelencia Turística.

La finalidad de estos planes es la activación económica y la potenciación de destinos turísticos emergentes, por un lado, y la recuperación y regeneración de destinos turísticos maduros, por otro, mediante la colaboración entre las Administraciones Públicas, en la línea indicada al inicio de este Programa.

Por consiguiente, la Administración de la Comunidad Autónoma promoverá entre las entidades locales de Castilla y León el interés por este tipo de planes integrales y continuará participando en su financiación y gestión, hasta el máximo de las posibilidades que ofrezca la Administración General del Estado.

4. Programas de Mejora de Recursos e Infraestructuras Turísticas. 

Se trata de establecer mecanismos de cooperación con las entidades locales para llevar a cabo estrategias integrales de desarrollo y mejora en municipios turísticos o potencialmente turísticos. Estos Programas buscarán una estrategia coherente y coordinada para incidir sobre los diversos factores que repercuten en la imagen y en la competitividad de turística de un municipio.

La Administración de la Comunidad Autónoma suscribirá convenios de colaboración con aquellos municipios con vocación turística, que tengan programadas un conjunto de actuaciones de desarrollo y mejora de su sector turístico, con objeto de llevar a cabo una financiación y gestión conjunta de las mismas. 

5. Creación de un Premio al Destino Turístico de Calidad.

El reconocimiento público de determinados valores o actuaciones, es uno de los medios más eficaces de que dispone la Administración Pública para incentivar conductas beneficiosas para la Comunidad. 

Con esta finalidad se prevé la creación de un premio que distinga a aquellos municipios que hayan realizado esfuerzo destacable por colocarse en puestos destacados en las preferencias de los turistas.

En la regulación de las condiciones y el procedimiento para el otorgamiento de dicho Premio se garantizará que los premiados reúnan méritos extraordinarios y que la distinción solamente pueda ser ostentada mientras se mantengan las condiciones que dieron lugar a su concesión.

6. Modernización de las oficinas de información turística de carácter regional.

La finalidad de esta actuación es doble:

Por un lado, se busca garantizar la adecuada prestación de los servicios que tienen encomendados, como centro de información turística y como centro de asesoramiento turístico.

Por otro lado, conseguir que las oficinas de turismo tengan una imagen moderna y sean fácilmente identificables.

Para ello se pondrán en marcha o se continuarán aplicando las siguientes medidas:

- Conexión de las oficinas a Internet e interconexión telemática entre ellas.

- Instalación de señalización direccional y estática de las oficinas fácilmente visible e identificable.

- Dotación de espacios adecuados a su función principal y, en su caso, a la de exposición y comercialización de productos.

- Establecimiento de fórmulas de cooperación con otras Administraciones para racionalizar la prestación del servicio de información turística.

7. Creación de la Red de oficinas de información turística.

La labor de acogida y orientación de los turistas que lleva a cabo una oficina de turismo es un factor básico en la formación de la imagen del destino elegido. Puede también tener un valor primordial a la hora de lograr que la experiencia de la visita sea una experiencia positiva, incluso puede influir en ampliación de la estancia. Siendo esto así, se trata de conseguir la extensión de las oficinas de turismo a un mayor número de localidades de la región, así como la mejora del servicio que prestan.

Para ello se llevarán a cabo dos tipos de medidas:

Por una parte, se participará en la financiación de los gastos derivados de la instalación de oficinas de turismo o de la ampliación de sus horarios o periodos de apertura actuales.

Por otra parte, se prestará apoyo técnico para una adecuada gestión de las oficinas.

8. Complementar la oferta de información al viajero.

Se pondrán en marcha métodos complementarios para dispensar información turística.

Se procurará que a través de pantallas táctiles o dispensadores de folletos los visitantes puedan obtener información sobre Castilla y León y su oferta turística interactuando con elementos estáticos en horarios tanto complementarios como suplementarios de aquellos en los que se proporcione una información personalizada a través de las oficinas de turismo.

9. Completar el sistema de señalización turística de Castilla y León.

La gran extensión de Castilla y León, la enorme cantidad y variedad de sus recursos, así como su dispersión, hacen necesaria la existencia de un adecuado sistema de señalización turística, homogéneo para todo el territorio y completo. Con esa finalidad y como continuación del programa de señalización turística que se ha venido ejecutando en los últimos años, se realizarán las siguientes actuaciones:

1. Evaluación de la implementación del programa de señalización turística. Examen pormenorizado de la señalización instalada hasta el momento y comprobación de las necesidades de señalización pendientes.

2. Determinación de los objetivos de señalización turística para los próximos años, mediante el establecimiento de un plan de trabajo temporalizado y cuantificado. La programación que se lleve a cabo tendrá en cuenta los siguientes aspectos:

- El establecimiento de acuerdos de colaboración con la Administración del Estado y las Administraciones locales para la señalización de las vías cuya titularidad corresponde a dichas Administraciones.

- Se atenderá la señalización de vías propias de la Comunidad Autónoma.

- Se establecerán líneas de ayuda dirigidas a las Entidades Locales, para la financiación de señalización turística en carreteras comarcales y cascos urbanos.

10. Determinación de municipios y zonas de interés turístico de Castilla y León.

La finalidad de esta actuación es identificar claramente los territorios de la Comunidad Autónoma que tienen un alto valor turístico, con objeto de orientar desde una perspectiva territorial determinadas actuaciones de la Administración Turística de Castilla y León, ya sean de concesión de ayudas o de promoción, en los supuestos en que sea beneficioso introducir esta variable para el conjunto del turismo de la Comunidad.

Los criterios o variables a tener en cuenta para seleccionar dichos territorios atenderán a la valoración de:

- La calidad del entorno y los recursos turísticos disponibles en el término municipal y en los colindantes.

- Parámetros que determinen la correlación entre la oferta y la demanda.

- El papel de la Administración Local y su incidencia en la oferta, en la demanda y en la infraestructura turística. 

11. Diseño y potenciación de itinerarios y rutas turísticas.

El objetivo de esta actuación es facilitar a la iniciativa privada la oferta de productos vinculados a la realización de una ruta turística, de modo que se pueda lograr la prolongación de la estancia media de los viajeros. 

Para ello se diseñarán rutas turísticas de rango regional, que reúnan un conjunto de recursos turísticos con valor reconocido, que respondan a un eje o fundamento determinado, dispongan de servicios turísticos básicos y de una cierta divulgación o potencialidad de divulgación. Asimismo se dotará a esas rutas de los servicios turísticos de carácter público que sean necesarios, tales como señalización o información turística y se incentivará la inversión privada en estas zonas.

2. PROGRAMA DE DIVERSIFICACIÓN Y CALIDAD DE LA OFERTA TURÍSTICA

I INTRODUCCIÓN.

Una consecuencia del crecimiento y dinamismo de los mercados turísticos en los últimos años es el aumento de la competencia, de las posibilidades de elección de destinos, las necesidades y, sobre todo, de las expectativas de los clientes. La diversidad de comportamientos de los consumidores, cada vez más orientadas hacia ofertas diferenciadas y de mayor calidad, configura un horizonte donde la provisión de productos y servicios excelentes será un factor determinante del éxito empresarial y la clave de la competitividad. Así, la necesidad de la calidad no es más que una consecuencia directa de la competencia.

La calidad en la oferta turística implica que el cliente encuentre lo que espera "a la primera", lo que a su vez supondrá una mayor eficacia y eficiencia en los procesos de prestación de los servicios turísticos, reportando una mayor rentabilidad a las empresas. Es posible, partiendo de un adecuado conocimiento de la demanda, mejorar la calidad del producto o servicio sin que necesariamente dicha cualificación incida en la partida de costes para las empresas.

La existencia de un sistema de Gestión de la Calidad permite a los empresarios del sector turístico y de los diversos subsectores que lo componen, la toma de decisiones adecuadas y alineadas entre todas las opciones existentes satisfaciendo tanto las necesidades y expectativas de los clientes, como las de su propia empresa y de la sociedad en general.

El desarrollo de los sistemas de calidad en el ámbito turístico está alcanzando un gran protagonismo entre los empresarios del sector que cada vez se encuentran más concienciados de la importancia de la mejora del servicio como base del negocio. Tanto las empresas individuales como las asociaciones empresariales están liderando el desarrollo de programas de calidad, aportando la logística necesaria, creando las estructuras de gestión y realizando los trabajos necesarios, convencidos de que el futuro pasa por proporcionar calidad, lo que implica al empresariado y a las Administraciones Públicas. 


II OBJETIVOS.

Teniendo en cuenta el contexto descrito, los objetivos que se proponen en el Programa de Calidad de la oferta turística son los siguientes:

- Favorecer la creación de nuevos productos turísticos, aprovechando la diversidad de recursos turísticos de que dispone la Comunidad.

- Lograr la plena satisfacción del cliente.

- Mejorar la gestión y competitividad de las empresas turísticas mediante el fomento del uso en el sector turístico de las herramientas de mejora continua como son los sistemas de autoevaluación, seguimiento de quejas y reclamaciones, cuestionarios de satisfacción, auditorías y certificaciones.

- Incrementar la oferta turística de ocio complementario mediante la creación de nuevas empresas de turismo activo.

- Posicionar en el mercado nacional al sector turístico de Castilla y León, mediante la creación de un club de excelencia de establecimientos turísticos comprometidos con los modelos de excelencia empresarial y de mejora continua.


III ACTUACIONES.

Para la consecución de los objetivos señalados, las actuaciones que la Administración de la Comunidad Autónoma proyecta llevar a cabo en el período 2002-2006 las siguientes medidas:

1. Impulso en la implantación en los distintos subsectores turísticos del Plan Integral de Calidad del Turismo Español (PICTE).

La Administración de la Comunida, consciente de las necesidades de los establecimientos turísticos y de la posición en los mercados nacionales e internacionales impulsará la implantación del sistema de Calidad del PITCE (2000-2006) para aprovechar el esfuerzo conjunto realizado por las Administraciones Públicas, optimizando, de esta forma, los recursos disponibles. Así Castilla y León se beneficiará de una marca de calidad prestigiosa, rigurosa, diferenciadora y fiable.

El sistema de calidad, representado por la marca Q será de adhesión voluntaria para aquellos que decidan adoptar esta herramienta de mejora continua, autoregulado, flexible, compatible con las normas administrativas y complementario con la política empresarial de servicio y atención al cliente.

Una consecuencia de esta actuación será la promoción de los establecimientos que dispongan de esta marca de calidad, realizándose en todas las campañas de promoción para aquellas empresas del sector que de forma efectiva se distingan por su excelencia en la prestación del servicio y garantizando que el producto turístico global se distinga con esta marca.

2. Sensibilización y Promoción de la Cultura de la Calidad.

Intentando hacer común la máxima de que todos los prestadores de un determinado servicio, funcionando de forma autónoma y flexible, caminan en la misma dirección gracias a la existencia de una cultura de organización y de información común, que les permite compartir la información crítica acerca de ese sector y coordinar sus actuaciones. Este tipo de apoyo promocional y de sensibilización debe prestarse desde la Administración Autonómica con sus propias campañas o bien mediante el apoyo a las campañas de los agentes turísticos conocedores de las carencias y oportunidades de las empresas del ámbito turístico.

3. Creación de un Club que diferencie a los establecimientos turísticos de Castilla y León que cumplan determinados requisitos de calidad.

Se trata de facilitar al sector turístico una serie de herramientas que permitan establecer sistemas propios de mejora continua buscando la plena satisfacción del cliente. Se adaptarán a las características propias de los establecimientos de Castilla y León los modelos de aseguramiento de la calidad y excelencia empresarial.

A este Club de Excelencia Turística o Club de Calidad, podrían pertenecer todos los establecimientos que cumplan los requisitos que configuran el establecimiento tipo de turismo interior de Castilla y León. Como herramienta interna se cuantificarán las distintas áreas de gestión del establecimiento según el grado de satisfacción del cliente. Esta cuantificación nos permitirá establecer los sistemas de mejoras del club facilitando a los titulares de los establecimientos los mecanismos para figurar entre los líderes de satisfacción.

4. Convocatoria de Premios a la Excelencia Turística de Castilla y León.

Se trata de reconocer mediante la concesión de un galardón, diploma o distintivo la labor realizada por los distintos componentes del sector turístico, o no perteneciendo estrictamente al sector, realicen una labor destacada a favor de la calidad turística y el establecimiento de los modelos de excelencia empresarial y mejora continua.

5. Mejora de la Calidad del Producto turístico.

Con objeto de conseguir potenciar la oferta turística se dispondrá de un subprograma de mejora de la calidad del producto turístico, mediante la modernización y actualización de la regulación de las normas administrativas de clasificación turística consiguiendo de esta forma la diversificación y diferencia de la oferta turística existente.

6. Incentivación de Inversiones en Proyectos Turísticos de Calidad.

La Administración turística dispondrá de incentivos a la inversión para la creación, ampliación y modernización de establecimientos turísticos de calidad con el objetivo último de lograr la máxima satisfacción del cliente con el mínimo coste, e impulsando la creación de una infraestructura turística capaz de sostener una oferta desestacionalizada.

7. Impulso a los Programas de Aseguramiento de la Calidad.

Los programas de aseguramiento de la calidad apoyarán aquellos establecimientos que voluntariamente se acojan a la implantación de las normas de calidad de servicios del PITCE.

8. Apoyo al Desarrollo de nuevos Productos Turísticos.

Incentivos a la creación y desarrollo de nuevos productos turísticos y oferta complementaria que permitan incrementar el grado de ocupación turística y el gasto turístico en Castilla y León.

Se apoyará especialmente la creación y comercialización de productos turísticos de Turismo Cultural, Turismo de la Naturaleza, Turismo Rural, Turismo del Idioma, Turismo de Congresos y Turismo Gastronómico.

9. Control de Calidad mediante la Inspección.

La inspección turística es el primer mecanismo del que dispone la Administración para realizar un control de calidad evitando que el cliente reciba unos productos o servicios inadecuados, impulsando de esta forma asegurar la cualificación de los servicios turísticos prestados, mediante la vigilancia del cumplimiento de las normas administrativas de clasificación de los establecimientos turísticos.

Partiendo de esta premisa, el Título VI de la Ley 10/97, de 19 de diciembre, de Turismo de Castilla y León, en su artículo 50, establece las funciones que desempeñará la Inspección de Turismo, respecto de las actividades turísticas centrándose en la vigilancia y comprobación de las disposiciones legales aplicables en materia de turismo, en la tramitación las actas de inspección extendidas en el ejercicio de la función inspectora y en la realización de visitas a los establecimientos turísticos para la comprobación de las denuncias presentadas, unido todo ello a la prestación de asesoramiento e información a los titulares de los establecimientos turísticos sobre las formas de cumplir las prescripciones de la normativa aplicable.

De acuerdo con todo lo establecido anteriormente, puede afirmarse que las funciones de inspección en el sector turístico tienen como última finalidad lograr la calidad en la prestación de los servicios turísticos en los niveles requeridos por los turistas. Por ello la Administración de la Comunidad, establecerá una programación de los planes de actuación de la Inspección de Turismo con el propósito de potenciar la actuación inspectora en los establecimientos turísticos, que básicamente consistirán en:

- Realización de inspecciones informativas a los establecimientos existentes para difusión de las normas de reciente entrada en vigor.
- Vigilancia a los establecimientos turísticos que ejercen actividades turísticas sin disponer de la preceptiva autorización.
- Realización de campañas específicas de inspección, programadas desde la Consejería de Industria, Comercio y Turismo, sobre determinado tipo de establecimientos.
- Organización de las Campañas de Inspección que se encuadrarían dentro de las medidas de apoyo y compromiso de la Administración Turística para adoptar, con motivo de la realización de eventos en los que se incremente el número de visitantes, las medidas necesarias para preservar los intereses de los turistas. En estos casos, se podrá recabar la cooperación de los Servicios de Inspección dependientes de otras Consejerías y Administraciones Públicas, en los términos previstos legalmente.

Con la realización de esta programación de la labor inspectora pretende garantizarse, de forma planificada y sistemática, que los servicios que se prestan a los clientes del sector turístico estén en línea con sus expectativas, o lo que es lo mismo, pretende realizarse un aseguramiento de la calidad. Ello indudablemente redundará en beneficio del consumidor, pero también de la propia empresa prestadora del servicio, ya que no hay que olvidar que la calidad no sólo es importante para la satisfacción de los clientes, sino también por motivos de rentabilidad, tanto en lo que respecta al propio sector, como en lo que atañe a las empresas que lo integran.

3. PROGRAMA DE FORMACIÓN TURÍSTICA

I INTRODUCCIÓN.

La Junta de Castilla y León apuesta por un turismo de calidad como forma de competir con otros destinos tradicionales de "sol y playa" y, sobre todo, con los destinos de interior emergentes, que son nuestros más directos competidores.

El camino hacia esa calidad global del turismo de la Comunidad Autónoma pasa, en gran medida, por la formación. 

El concepto "formación" debe ser entendido en un sentido amplio. Así, en el ámbito subjetivo, debe incluir a todas aquellas personas cuya actividad influye, directa o indirectamente, en el mundo turístico. En cuanto al ámbito objetivo, la formación turística debe abarcar todas aquellas materias que en cada momento definan la actividad turística. Dicha actividad es cambiante y varía de forma rápida, influida en muchas ocasiones por modas o tendencias y por avances tecnológicos. Los profesionales del turismo deben estar en todo momento preparados para hacer frente a esa demanda, por lo que la formación continuada y el reciclaje son instrumentos básicos para prestar un servicio turístico de calidad.


II OBJETIVOS.

De acuerdo con lo expuesto, los objetivos de este Programa de Formación son los siguientes:

- Aumentar la profesionalización del sector turístico.

- Mejorar la calidad en la prestación de los servicios turísticos y en el trato a la clientela.

- Adecuación permanente de la formación impartida por la Administración de la Comunidad a las necesidades reales de las empresas.

- Contribuir a la especialización en ámbitos concretos, para formar profesionales expertos en materias turísticas.

- Mejorar la coordinación con otras entidades públicas o privadas que imparten formación en el ámbito del turismo, con vistas a lograr una identidad entre las necesidades reales del sector, en cuanto a carencias formativas, y la respuesta que se da a dichas necesidades.


III ACTUACIONES.

1. Realización de un diagnóstico de necesidades formativas en materia de turismo en Castilla y León.

Se trata de un estudio en el que, a través de un seguimiento de cada uno de los sectores y de entrevistas y encuestas a personas implicadas en la actividad turística, se determinarán las necesidades de formación existentes en el sector turístico de Castilla y León.

Como parte de este estudio, se elaborará un inventario de enseñanzas turísticas existentes en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, tanto de formación profesional reglada, estudios superiores de turismo y enseñanzas no regladas. En este último caso el inventario se llevará a cabo mediante un amplio y exhaustivo trabajo de campo, que permitirá conocer todos los centros e instituciones que imparten actualmente estas enseñanzas y las características de la formación que desarrollan.

Los resultados de este estudio servirán de base para concretar los contenidos de la siguiente actuación y para complementar, en su caso, las medidas recogidas en el presente Programa.

Las conclusiones del estudio serán publicadas, con objeto de difundir la situación real de la formación turística en la Comunidad, y las medidas a tomar como consecuencia del mismo. Dicha publicación se enviará a todas cuantas instituciones, entidades y personas puedan resultar afectadas por actividades de formación turística.

2. Realización de cursos de formación.

Elaboración de un programa anual de cursos de formación en materia de turismo. Los cursos estarán dirigidos a empresarios, profesionales y empleados, en activos o en paro, del sector turístico.

Las materias objeto de los cursos así como la duración y metodología de los mismos responderán a las necesidades reales del sector y a las demandas de los propios empresarios.

3. Convocatoria de becas para realización de estudios sobre el sector turístico.

El constante desarrollo de la actividad turística en la Comunidad y, por consiguiente, la creciente necesidad de profundizar en el conocimiento de los problemas y oportunidades que le afectan y condicionan, plantea la conveniencia de disponer de profesionales especializados en el estudio y análisis de este sector.

Por ello, se procederá a la convocatoria de becas cuyo objeto sea la realización de estudios sobre temas preestablecidos por la Consejería de Industria, Comercio y Turismo, en función de las necesidades existentes. 

4. Organización de jornadas de intercambio.

Las jornadas de intercambio suponen un tipo de formación eminentemente práctica y que da lugar a un aprendizaje sobre el terreno y en contacto directo con promotores, empresarios y profesionales que han desarrollado un proyecto o una experiencia turística en otros puntos de la geografía española o del extranjero. 

En consecuencia, se promoverán u organizarán viajes de intercambio con el objetivo de que los promotores y empresarios turísticos conozcan el funcionamiento del sector en el lugar de destino, y las coincidencias y diferencias con la situación en Castilla y León.

5. Formación y asistencia técnica para promotores de empresas turísticas.

Los destinatarios de esta actuación son personas que tengan en proyecto la creación de una empresa turística. Se estudiará la conveniencia o no de que los proyectos deban pertenecer a un determinado subsector turístico.

La actuación enunciada constará de dos fases:

- La primera fase consistirá en la realización de un curso de formación, en el que se traten aquellas materias necesarias para la adecuada gestión de una empresa turística.

- La segunda fase consistirá en el apoyo, seguimiento y asistencia técnica de los alumnos participantes en el proceso de creación de la empresa proyectada.

Esta actuación se llevará a cabo en colaboración con la Agencia de Desarrollo Económico de Castilla y León o en el marco de otras actuaciones de este tipo que lleve a cabo este Ente público.

6. Organización de masters o cursos de larga duración, destinados a la formación complementaria de estudiantes.

La finalidad de esta actuación es ofertar una formación de larga duración que permita profundizar en determinados temas sobre el turismo de Castilla y León.

Las materias concretas sobre la que versen los cursos se determinarán de acuerdo con los resultados del diagnóstico de necesidades y con los objetivos de actuación de la Consejería de Industria, Comercio y Turismo.

Se buscará la cooperación con Universidades de la región para llevar a cabo este actuación.

7. Organización de jornadas, foros y congresos.

El objeto de esta actuación es profundizar en el análisis de la situación y perspectivas del sector turístico en Castilla y León y, en particular, con el sector del Turismo Rural

Se procurará la participación de empresarios y promotores turísticos y la asistencia de expertos de diferentes ámbitos de esta y de otras Comunidades Autónomas.

8. Creación de canales de comunicación entre los agentes implicados en la formación turística de Castilla y León.

La finalidad de esta actuación es disponer de un mecanismo permanente y ágil que facilite la coordinación de los agentes públicos y privados que llevan a cabo actuaciones formativas en el ámbito de la Comunidad Autónoma.

Para ello se constituirá una Mesa representativa de los distintos entes y colectivos implicados, que mantendrá reuniones periódicas para tratar temas de formación turística en Castilla y León.

 

4. PROGRAMA DE INNOVACIÓN Y DESARROLLO TECNOLÓGICO

I INTRODUCCIÓN.

La innovación no es únicamente un mecanismo económico o un proceso técnico, sino que ante todo es un fenómeno social a través del cual los individuos y las sociedades expresan su creatividad, sus necesidades y sus deseos, de forma que la innovación queda estrechamente imbricada en las condiciones sociales en que se produce, adquiriendo una relevante dimensión regional. 

En la sociedad actual, la mejora de los sistemas de innovación, desarrollo tecnológico, investigación y comunicaciones es una condición cada vez más necesaria para el aumento de la competitividad de las estructuras productivas y para la consolidación de la sociedad de la información. 

El contexto de la competitividad ha cambiado sustancialmente en los últimos tiempos, de forma que, en la actualidad, la aparición y difusión de nuevas tecnologías de forma acelerada hace necesario un continuo esfuerzo de adaptación por parte de todos los agentes sociales, económicos e institucionales, para tratar de mantener su posición en los mercados. Además, la globalización de estos, la internacionalización creciente de las empresas y de las actividades de investigación son cuestiones que han revolucionado las condiciones de producción. De esta forma, la innovación en los productos hace posible la diferenciación respecto de los competidores, sobre todo si ello va unido a una capacidad de anticipación a las demandas y necesidades del mercado.

Asimismo, la implantación de la Sociedad de la Información supone la aparición de nuevos productos y constituye en si misma una herramienta básica para el refuerzo de la capacidad de innovación de una región y, por ende, de su competitividad, ayudando de un modo primordial a la difusión de los avances tecnológicos.

Castilla y León cuenta con una estrategia específica en materia de innovación y desarrollo tecnológico plasmada en el Plan Tecnológico Regional, cuya misión es contribuir a la mejora de la competitividad de la región liderando el óptimo desarrollo de un sistema de innovación. Para ello se afrontan una serie de medidas acordes con las nuevas orientaciones y el creciente dinamismo de los mercados en los diferentes sectores productivos, en los cuales es preciso que sean dotados de los recursos y capacidades necesarios para enfrentarse a un entorno cambiante, aprovechando las oportunidades que se presenten y, en último término, tratando de influir positivamente en la generación de riqueza y en la creación de empleo.

Este Programa parte del convencimiento de que la actividad turística posee un considerable potencial de innovación y apuesta por el apoyo a las diferentes líneas de investigación y prospección que surgen en este ámbito.

La creencia en el potencial de innovación de nuestro sector turístico se fundamenta en el propio dinamismo de la actividad, que se manifiesta tanto en los resultados económicos, como en la capacidad de ampliación a nuevos segmentos de la demanda y de los mercados. No obstante, es preciso garantizar que el potencial se convierte en una realidad cotidiana y que la innovación que se produzca en el sector turístico de Castilla y León supone estar efectivamente en la vanguardia de la adaptación a los cambios y no ir asumiendo los avances producidos en otras zonas turísticas más consolidadas.

La apuesta por la tecnología, ya sea destinada a los procesos de información y comercialización, esenciales en un mercado globalizado como es el turístico, ya supongan la aplicación de tecnologías de otros campos de la actividad económica, viene motivada por el convencimiento de que sólo la generalización de su uso en la industria turística de Castilla y León puede conducirnos al ahorro de costes, a la mejor prestación de los servicios y, por ende, a una mayor satisfacción de los clientes, elementos básicos de cualquier estrategia dirigida al aumento de la competitividad.


II OBJETIVOS.

Teniendo en cuenta el contexto descrito, los objetivos que propone el Programa de Innovación y Desarrollo Tecnológico son los siguientes:

- Aumentar la capacidad de innovación en el sector turístico de Castilla y León.

- Propiciar en el sector empresarial turístico de Castilla y León una cultura favorable a la adaptación rápida a las nuevas exigencias de la demanda y a la innovación en productos y servicios.

- Incrementar el uso de nuevas tecnologías por las empresas turísticas de Castilla y León.

- Aprovechar las tecnologías de la información para canalizar la promoción y comercialización de los productos turísticos de Castilla y León.

- Mejorar la gestión y la competitividad de las empresas turísticas de Castilla y León, mediante la utilización de tecnologías avanzadas. 


III ACTUACIONES.

1. Sensibilización y difusión entre las empresas y entidades del sector turístico.

La innovación y la modernización tecnológica en el sector turístico de Castilla y León no puede ser sino el resultado del esfuerzo colectivo de las personas que están involucradas en él y fundamentalmente de los responsables públicos locales y de los directivos de las empresas turísticas.

La finalidad de esta acción es concienciar a dichos colectivos de la importancia de ambos factores en la marcha del sector turístico en general y de las empresas turísticas, en particular.

Para ello se promoverá la organización de foros y jornadas o la participación en las organizadas por terceros, dirigidas a los colectivos mencionados y dedicadas a difundir la importancia de las actitudes innovadoras y de aceptación de cambios y, sobre todo, a presentar proyectos innovadores y tecnologías avanzadas en el ámbito del sector turístico nacional e internacional.

2. Incentivación de proyectos innovadores.

La finalidad de esta acción es fomentar la aparición de proyectos innovadores en el sector turístico de Castilla y León, entendiendo la innovación no como una finalidad en si misma sino como un medio de conseguir objetivos empresariales.

Para ello las convocatorias de ayudas dirigidas a las empresas turísticas darán prioridad a aquellas solicitudes que tengan por objeto la realización de proyectos que tengan un carácter novedoso, que respondan de manera pionera a nuevas tendencias de la demanda y que tengan un efecto demostración en el conjunto del sector. 

Asimismo, se tendrá en cuenta el factor innovación en la concesión de premios de turismo.

3. Modernización y actualización del sitio Web de Turismo de la Junta de Castilla y León en Internet.

Se trata de lograr que el acceso y la consulta del sitio web de turismo de la Junta de Castilla y León sea ágil y satisfactorio para el usuario.

Para ello se realizará lo siguiente:

- Actualización constante de la información.

- Ampliación de la información referida a recursos turísticos de la Comunidad.

- Presentación de la información con un diseño atractivo, mediante la utilización de las nuevas tecnologías gráficas.

- Incorporación de información turística en los idiomas inglés, francés y portugués.

- Inclusión del mayor número de recursos posible existentes en la Red sobre el turismo de Castilla y León y acceso a los mismos a través de un buscador interno de enlaces de turismo y ofreciendo un listado de enlaces exteriores relacionados con el tema que se esté consultando en cada momento. Se estudiará asimismo, la inclusión, en régimen de reciprocidad, de enlaces a páginas turísticas de otras regiones españolas, en el ámbito de convenios de colaboración en materia de promoción conjunta o con regiones del Arco Atlántico Europeo o las regiones Centro y Norte de Portugal.

- Utilización de herramientas informáticas avanzadas para conseguir rapidez en el acceso y la consulta.

- Alta del sitio web de la Junta de Castilla y León en los buscadores más utilizados, nacionales e internacionales, logrando que aparezca convenientemente indexado en los motores de búsqueda.

4. Creación de un Sistema de Interconexión Oferta/Demanda.

La finalidad de esta actuación es la potenciación de las transacciones de productos turísticos de Castilla y León vía Internet.

Para ello se creará, como parte integrante del Portal de la Junta de Castilla y León, un sistema que facilite la interconexión entre demandantes y oferentes de productos turísticos de la Comunidad, y la realización de reservas on line. La gestión del sistema garantizará la seguridad de uso. La relación entre establecimiento y cliente será directa, siendo el servicio que presta la Administración únicamente de vía de comunicación y no de canal de venta.

5. Cooperación con Empresas y Entidades de I+D+I.

La finalidad de esta actuación es aprovechar las sinergias derivadas de la cooperación con profesionales especializados en investigación, desarrollo e innovación.

Para ello se establecerán convenios de colaboración con empresas de alta tecnología para realizar proyectos de investigación dirigidas al desarrollo de herramientas de tecnología avanzada.

Igualmente se propondrá a las Universidades y a los Centros Tecnológicos de Castilla y León el desarrollo de proyectos conjuntos en este campo.

6. Colaboración con la Administración del Estado y con la Unión Europea en materia de información turística vía Internet.

La promoción y comercialización turísticas en mercados lejanos no es efectiva cuando se realiza aisladamente por unidades territoriales pequeñas y no consolidadas turísticamente, como puede ser a escala mundial esta Comunidad Autónoma, ya que difícilmente los potenciales turistas de esas zonas pueden tener una referencia clara de qué es y donde está Castilla y León. Por eso es necesaria la colaboración con otras regiones españolas y europeas.

Con este objetivo se apoyarán las iniciativas que puedan surgir de la Administración General del Estado o de la Unión Europea con vistas a la creación de un Portal turístico español y/o europeo en Internet.

7. Promoción de prácticas innovadoras y proyectos que impliquen el desarrollo de tecnologías medioambientales.

La protección del medio ambiente es, no sólo una exigencia del principio de sostenibilidad que informa este Plan y de la normativa específica comunitaria, estatal y de la Comunidad Autónoma, sino que, además, la introducción de este factor en el ámbito del turismo puede suponer una fuente de innovación y una ocasión para la introducción de tecnologías avanzadas.

Para favorecer el surgimiento y generalización de proyectos piloto y prácticas innovadoras que contribuyan a un desarrollo sostenible, los departamentos de Administración Regional cuyas competencias resulten implicadas, adoptaran medidas como las siguientes:

- Divulgación entre los empresarios del sector turístico de los recursos existentes para la implantación de métodos de ahorro de energía y de introducción de fuentes de energía alternativas, compatibles con la conservación del medio ambiente.

- Introducción en las convocatorias de ayuda a proyectos de creación y mejora de oferta turística de un criterio de valoración que priorice aquellos proyectos que impliquen un comportamiento medioambiental óptimo por parte de la empresa.

- Promoción de la aplicación al sector turístico de los sistemas de gestión medioambientales de carácter general. 


8. Apoyo a la creación de nuevos productos turísticos de alto contenido tecnológico.

La finalidad de esta actuación es conseguir que la Comunidad Autónoma disponga de productos turísticos que se encuentren a la vanguardia de la utilización de nuevas tecnologías, como respuesta a los requerimientos o intereses de un segmento creciente de la demanda.

Para ello, se contribuirá a la financiación de proyectos que tengan por objeto la creación de centros de ocio, parques temáticos, centros de interpretación de recursos y productos similares basados en la aplicación de tecnologías avanzadas.

9. Promoción de actuaciones en otros campos de tecnología turística.

En la creación de infraestructuras y productos turísticos, así como en la prestación de los servicios propios del sector se utilizan instrumentos, técnicas y tecnologías que corresponden a otros sectores de actividad. Como parte de la modernización y orientación hacia la calidad, la innovación y la utilización de las nuevas tecnologías, el sector turístico debe estar pendiente para aprovechar los avances que se produzcan en dichos ámbitos.

Por eso, la Administración de la Comunidad realizará una labor de divulgación y fomento del uso de nuevas técnicas y tecnologías avanzadas en el ámbito de la construcción, los equipamientos para viviendas y hostelería, la arquitectura, la restauración y puesta en valor de bienes patrimoniales.

 

5. PROGRAMA DE PROMOCIÓN TURÍSTICA

I INTRODUCCIÓN


La riqueza natural, paisajística, monumental, cultural y gastronómica de la Comunidad de Castilla y León la convierten en lugar propicio para la realización de cualquier tipo de actividad relacionada con el ocio. Es la Región más extensa de Europa, que cuenta con el potencial necesario para convertirse en un polo de atracción de turismo a nivel mundial.

La promoción turística es uno de los aspectos más importantes del proceso de atracción de clientes hacia la Comunidad de Castilla y León.

Ya el anterior Plan Regional para el Desarrollo Turístico de Castilla y León establecía claramente el concepto de Divulgación de la imagen Turística en el que incluía dos aspectos básicos de la misma: Promoción y Comercialización.

Los esfuerzos por hacer que la promoción resulte eficaz dependen tanto del sector público como del privado, actuando coordinadamente para lograr vender el producto.

No obstante es necesario un análisis profundo del mercado y una labor de promoción, para dar a conocer los activos con los que se cuenta y adaptando las diferentes posibilidades a lo que demanda cada segmento del mercado, labor que requiere un profundo conocimiento del mismo.

Con el doble objetivo de atraer más turismo y durante períodos de tiempo más largos, se establecerán las actuaciones que habría que acometer para mejorar la promoción del producto turístico de Castilla y León.

En lo que se refiere a la creación de productos destinados a segmentos concretos, la Comunidad realiza una identificación bastante precisa de aquellos con los que cuenta, de manera que se pueden diferenciar los diversos tipos de turismo que se pueden realizar en la Región en relación con necesidades o preferencias concretas:

1. Turismo de congresos: es un producto que existe pero en el que no se ha hecho demasiado hincapié en la promoción, por tanto debería ser un área a abordar.

2. Turismo cultural: actualmente el Patrimonio Monumental está infrautilizado. Se debería hacer especial hincapié en la promoción del Patrimonio existente a través de la creación y ejecución de eventos culturales alrededor de dicho Patrimonio y mediante la propiciación de convenios que permitan que dichos monumentos sean accesibles a los visitantes.

3. Turismo ecológico: Castilla y León está creando productos para desarrollar el turismo ecológico puesto que somos una región cada vez más concienciada de su valor, debido a la riqueza paisajística y natural que poseemos. El objetivo en este punto pasaría por dar a conocer dicho producto promocionándolo de forma conveniente.

4. Turismo gastronómico: La gastronomía es otro de los puntos claves de esta Comunidad Autónoma que puede servir como reclamo para los viajeros. Se trataría de promocionar el producto participando en ferias gastronómicas o promoviéndolas y realizando jornadas en diferentes puntos de España o en el exterior.

5. Turismo activo: El turismo activo es un segmento del mercado actual en gran desarrollo. En este momento se están incrementando los esfuerzos por desarrollar el turismo activo, creando nuevos productos que permiten al visitante realizar actividades al aire libre disfrutando de los bellos paisajes castellanos y leoneses. Es necesario aumentar la inversión en promoción en este segmento.

6. Agroturismo: Es un producto con claras posibilidades. Actualmente está creciendo tanto el número de casas rurales como el de nuevas rutas, y se ofrece información bastante completa al respecto tanto a través de los folletos como de la página Web de la Junta de Castilla y León. Por tanto se puede decir que es un segmento bien trabajado, aunque se debe seguir incidiendo en su promoción y colaborando en su comercialización.

7. Turismo de salud y belleza: Actualmente se oferta y promociona este producto, pero su difusión no es muy amplia por lo que cabe incidir en este aspecto de difusión y comercialización.

8. Turismo deportivo: Son variadas las actividades deportivas que pueden incrementar el flujo de turistas a la Comunidad. Sin ánimo de agotar las mencionadas actividades, podemos hacer mención de que el golf atrae a un gran número de turistas de nivel adquisitivo medio y alto, interesados tanto en la mera práctica del mismo, como en la competición a través de la participación en torneos. En las zonas donde la geografía lo permite existen instalaciones para la práctica del esquí, otro deporte que genera altos ingresos pero que no está lo suficientemente promocionado. También es una Región adecuada para la práctica de la caza y la pesca. Se puede decir que los esfuerzos realizados para este segmento han dado como resultado un turismo de calidad que merece la pena seguir promocionando.

9. Turismo familiar: Apenas existen productos específicos para familias con niños o programas que combinen actividades para niños y adultos. Es un segmento a desarrollar.

10. Rutas turísticas: Castilla y León ofrece diferentes rutas turísticas, pero sólo tres son medianamente conocidas. Es necesario incrementar los esfuerzos para dar a conocer estas rutas.

11. Creación de productos por edades de los turistas. En la actualidad no se efectúa está distinción. Sería muy factible un producto con actividades para personas mayores.

12. Creación de productos para mercados bien definidos. Actualmente no se realiza. Consistiría en definir un producto para un mercado emisor específico. Previo estudio del mercado más adecuado, se comenzaría con la realización de un plan concreto y la fijación de objetivos para crear el producto.


II OBJETIVOS.

En base a los problemas y necesidades mencionados en el punto anterior los objetivos clave para llevar a cabo de promoción regional durante este período serían los siguientes:

- Situar a la Comunidad de Castilla y León como el principal destino turístico de interior incrementando la eficacia de las campañas promocionales dirigidas a mercados ya acometidos y a nuevos mercados potenciales, incluidos los internacionales.

- Mejorar la imagen y la calidad de los diferentes productos con el fin de que el turista se encuentre satisfecho.

- Favorecer el conocimiento de los segmentos concretos de mercado turístico con los que cuenta la Comunidad, haciendo especial incidencia en campañas de promoción dirigidas.

- Crear una imagen de marca que identifique a Castilla y León como un destino turístico de interior de primer orden desarrollando un eslogan concreto, así como un eslogan por producto ofertado y mercado emisor.

- Intentar suavizar la estacionalidad de la oferta.

- Proporcionar apoyo a nuevas ediciones de la Feria de Turismo Interior, INTUR, favoreciendo los encuentros de agentes del sector y estableciendo programas para la realización de actividades paralelas al propio certamen, dirigidas a los profesionales y demás visitantes.


III ACTUACIONES.

1. Colaboración con los touroperadores y agencias de viaje.

Los touroperadores y las agencias de viaje son los transmisores de la imagen de un destino turístico en el país emisor de ese turismo. En la mayoría de los casos los clientes potenciales empiezan a conocer un destino turístico a través de los touroperadores y agencias de viaje. Esto hace que la colaboración sector público y privado deba ser estrecha de cara a lograr que la información sea lo más precisa posible.

Se propone como posible acción la organización de encuentros entre sector público y privado, consistentes en la presentación de la oferta turística de la Región a los touroperadores del mercado español.

Cada año se dirigirá a los principales touroperadores de un mercado emisor concreto, figurando entre los asistentes los principales touroperadores europeos.

Con esta acción se pretenderá:

- Divulgar Castilla y León como producto turístico, presentar de manera atractiva los recursos turísticos de la Región y de sus diferentes provincias, los productos turísticos específicos, las ofertas de circuitos y rutas, presentar los nuevos productos, explicar a qué segmentos va dirigida la oferta, presentar paquetes turísticos para atraer a los turistas e intercambiar ideas.

Anualmente se elaborará un informe sobre los temas tratados y las conclusiones recogidas durante el seminario. Este informe participará de las mejoras de la comunicación interna en el sector turístico de la Región y será también enviado a cada uno de los participantes al encuentro.

Se realizará un seguimiento de los logros de estos encuentros, se realizarán contactos permanentes con los participantes. Se creará una base de datos de los participantes a lo largo de los años.

2. Implementación de un sistema de medida de las políticas promocionales.

La bondad de las acciones promocionales sólo puede evaluarse de forma objetiva en función de los resultados obtenidos, utilizando parámetros que los relacionen con el conjunto del sector.

El cumplimiento de un plan de promoción, su acogida en medios o los criterios de cumplimiento interno, no son suficientes para que las acciones promocionales sean eficaces. Es preciso abordar el seguimiento de los efectos directos e indirectos en los parámetros del sector.

La primera acción propuesta supondrá un análisis de la propia campaña de promoción para comprobar la aceptación de la misma y realizar las correcciones oportunas.

El segundo nivel se realizará al final de la misma, mediante un estudio de los resultados, principalmente a realizar entre los mayoristas, minoristas y los expertos que pudieran opinar sobre el efecto final de la campaña.

El tercer nivel se podría efectuar a los seis meses del final de cada campaña, este nos daría una idea de la propia promoción y de la idoneidad del producto.

El resultado de este análisis sería un informe de seguimiento y una serie de recomendaciones que serían utilizadas para la mejora de las promociones siguientes.

Los ratios más utilizados podrían ser: número de viajes realizados, valor del gasto turístico, satisfacción de los turistas, conocimiento y penetración de la campaña.

Se propone el establecimiento de una muestra testigo (Panel) para detectar los riesgos y cambios en el panorama turístico.

3. Creación de una Marca con elaboración de un eslogan identificativo.

Los touroperadores y las agencias de viajes son los intermediarios entre un destino que se quiere promocionar y el cliente final que acudirá allí. Estas empresas necesitan unas bases de las que partir para poder comunicar esta información al cliente, la marca con la que una Región se identifica en los mercados. Esa imagen debe ser sólida y con suficiente estabilidad para que la labor de los operadores sea solamente la de transmisión y divulgación. Una Región, si quiere asegurarse turismo a largo plazo, debe contar con una marca que la identifique.

Una vez que se ha creado dicha marca, un destino turístico puede trabajar de forma separada para elaborar diferentes eslóganes que representen las características de dicho destino en cada uno de sus mercados objetivo. 

La acción a realizar en este punto concreto pasará por el lanzamiento de una campaña de publicidad para comunicar la identidad propia de la Región en los mercados. Con esta medida se daría a conocer la riqueza turística de la Región en los diferentes mercados. La creación de una marca propia, automáticamente se traduce en la propia identidad que será fácilmente identificable en los diferentes mercados. Esta medida aumentaría el número de personas que, sobre todo en el extranjero, conocerían este destino turístico con posibilidad de visitarlo.

En este punto se abordarán las acciones necesarias encaminadas a la construcción de una identidad propia para Castilla y León y la búsqueda de una Imagen Corporativa acorde a su realidad.

Los objetivos de la campaña de publicidad pasarían por comunicar con fuerza esta identidad propia: conseguir que Castilla y León, además de ser conocida como parte de uno de los principales destinos turísticos del mundo, fuera reconocida por sí misma en los mercados.

Como contenido base la campaña se podría incluir:

- Comunicar los puntos turísticos fuertes de la Región, sobre todo los que la hacen ser diferente.

- Acompañar las imágenes de un slogan identificativo de la Región.

- Elaborar un eslogan para cada mercado cautivo y adaptar la campaña a cada mercado.

Esta campaña se lanzaría a través del mayor número posible de canales de difusión.

Se realizaría un seguimiento de esta acción para estudiar su incidencia y rentabilidad potencial.

Igualmente se afianzaría de manera permanente en los mercados a lo largo de los años, a través de acciones de comunicación de menor alcance: se trataría de mantener la presión publicitaria poniendo, por ejemplo, el slogan identificativo de Castilla y León en todo el material informativo producido.

4. Apoyo a la realización de medidas contra la estacionalidad.

Es un punto muy importante sobre el que se debería incidir con el objetivo de redistribuir más uniformemente la potencial demanda a todos los períodos de año, y no perdiendo el excedente de los meses de verano cuando se sobrepasa la oferta.

El hecho de conseguir una distribución menos intensa a la vez que más repartida del turismo supone un menor impacto medioambiental, suavizando el desgaste al que se vería sometido en el caso de que la oferta se viera sobrepasada.

Poder repartir la afluencia de turistas durante períodos más largos repercutiría en una homogeneidad de contratos y, en el aumento de la calidad de los servicios ofrecidos.

Para llevar a cabo esta actuación se propone la creación de paquetes turísticos fuera de temporada:

- Llevar a cabo una política de reparto de los flujos en el tiempo.

- Crear nuevas actividades para épocas del año de menor afluencia turística.

- Crear eventos fuera de los picos de afluencia turística.

- Comunicar las nuevas ofertas a través de campañas de publicidad y folletos específicos.

Para la realización de esta actuación se necesitaría la colaboración con los agentes sociales del sector. La comercialización se realizaría en todas las agencias de viaje españolas con la posibilidad de extenderlo al exterior.

5. Medidas dirigidas a aumentar la fidelidad de los clientes.

Es importante que se dedique un esfuerzo de inversión para conocer cuáles son las necesidades y expectativas de los clientes para poder satisfacerlas durante la estancia.

La fidelización se centra en la figura del cliente. Si el visitante a una Región por motivos de negocios queda contento con la calidad del servicio que se le ofrece durante su estancia y se le ofertan otros productos que potencialmente puedan interesarle, esa persona probablemente volverá a dicho destino.

Es muy importante entender la fuerza que tiene una buena política de fidelización, ya que no estamos hablando de un número determinado de clientes sino que las posibilidades se multiplican al poder combinar los diferentes tipos de productos turísticos que la Región es capaz de ofrecer. Además un cliente satisfecho transmite sus experiencias a las personas que conoce y ésta es una excelente forma de promoción.

Como acción se podría plantear la creación de la tarjeta CLUB DEL CASTELLANO Y LEONÉS con el siguiente objetivo:

- Conseguir que los clientes repitan su visita a Castilla y León.

- Aumentar el número de visitas a la Región.

- Crear un sentimiento de pertenencia a un club de calidad.

- Sensibilizar a los empresarios para que apuesten por una colaboración plena con los agentes turísticos de la Región.

A continuación se plantea la mejor forma de llevar a cabo dicha actuación:

1. Utilizando una base de datos de clientes que han visitado Castilla y León. Se considera fundamental contactar con ellos periódicamente con el fin de mandarles ofertas de posibles paquetes o promociones que puedan interesarles por su perfil.

2. Mandar cuestionarios de calidad al finalizar las vacaciones para conocer el punto de vista del cliente, y poder llevar a cabo la mejora de los servicios proporcionados e informarles de las medidas que se han tomado al respecto.

3. Conseguir que los miembros se beneficien de las ofertas restringidas en determinados períodos del año.

4. Ofrecer salidas de fin de semana a precios reducidos a los miembros en fechas especiales para ellos que contribuyan a desestacionalizar la demanda.

5. Fidelizar a los turistas mediante un sistema añadido de puntos cada vez que viajen a Castilla y León, para poder beneficiarse de posibles descuentos.

6. Posibilidad de organizar actividades de interés para los miembros del club.

7. Incrementar el número de establecimientos y prestatarios de servicios turísticos comprometidos con la mejora de los servicios y la calidad total en el servicio.

8. Coordinar las labores de los empresarios para que el cliente se vea en todo momento atendido y tenga la sensación de estar en una Comunidad en la que existe colaboración dentro de la industria turística.

9. Lanzar una campaña de marketing destinada a conocer dicho producto en el mercado.

 

6. PROGRAMA DE APOYO A LA COMERCIALIZACIÓN

I INTRODUCCIÓN.

La comercialización es el medio principal para aumentar el número de visitantes que llegan a Castilla y León. De ahí que todos los agentes públicos y privados deban concentrar sus esfuerzos en que se materialice la venta del producto turístico castellano y leonés, basándose en investigaciones de base que garanticen la eficacia de las acciones de comercialización que se emprendan en perfecta sintonía con las de promoción. Este es un aspecto muy importante, habida cuenta del alto nivel de competitividad existente en el mercado nacional e internacional, así como la constante aparición de nuevos destinos turísticos.

Para poder abordar un programa de comercialización eficaz y de la dimensión adecuada, es necesario que los empresarios se conciencien, que se muevan de acuerdo con los objetivos que se planteen, que se cuente con un sector con conocimientos y recursos técnicos, humanos y económicos capaz de integrar productos, colocarlos en los mercados emisores y materializar la venta.

La dimensión empresarial existente en Castilla y León es pequeña en el sector de la comercialización, es necesario establecer un marco de colaboración orientado a las Pymes, para que, a través de procesos de asociación o integración, se pueda acceder a los mercados turísticos en condiciones de materializar las ventas de producto. En este sentido, cuanto mejor se conozca la demanda turística, los mercados potenciales, los mercados competidores y la realidad de nuestra demanda y oferta actual, se estará en condiciones para poder programar acciones eficaces que contribuyan al desarrollo del turismo de la Región.

Para lograr que la imagen de la Comunidad se divulgue de una manera eficaz es necesario que las tareas de comercialización sean lideradas por los agentes públicos y sociales implicados, de forma que las acciones de estas empresas y organismos se realicen de manera coordinada.


II OBJETIVOS.

De acuerdo con lo expuesto, los objetivos para los próximos años en materia de comercialización serán los siguientes:

- Elaborar planes estratégicos para segmentos y mercados, en colaboración con touroperadores y agencias de viaje, determinados conforme al estudio de las tendencias de los países tradicionalmente emisores de turismo hacia Castilla y León.

- Poner en marcha programas dirigidos a la comercialización de los productos y servicios turísticos que oferta la Comunidad a través de nuevas tecnologías e incidiendo en determinados productos.

- Apoyar la comercialización de nuevos paquetes turísticos en los que se incluyan segmentos turísticos identificados.

- Potenciar y desarrollar acuerdos de cooperación para el diseño y desarrollo de paquetes turísticos más competitivos, incluidos los que afectan a zonas fronterizas.


III ACTUACIONES.

1. Vigilancia permanente del entorno competitivo.

El objetivo de esta acción consiste en identificar los posibles peligros que puedan surgir ya sean por acciones de competidores tradicionales como por destinos nuevos.

La vigilancia del entorno competitivo es un aspecto que facilita el desarrollo del sector que nos ocupa y, por tanto, su comercialización posterior. Zonas hasta hace poco desconocidas como destinos turísticos se han aprovechado de estos adelantos para mostrarse al mundo. 

Del mismo modo, las nuevas tecnologías facilitan el acceso a bases de datos y estadísticas sobre el flujo de turistas a una región determinada y los ingresos que estos generan, datos que pueden ayudar a Castilla y León para valorar el potencial de su región.

Sería pues una medida prioritaria, la investigación, en colaboración con touroperadores y agencias de viaje, de las tendencias turísticas de los países tradicionalmente emisores de turismo hacia Castilla y León.

2. Elaboración de planes estratégicos según segmentos y mercados.

Cada mercado y cada segmento de producto turístico tienen unas características específicas y, por tanto, los clientes que se identifiquen con unos u otros tendrán unas necesidades únicas y determinadas. Con el fin de poder competir satisfactoriamente, los diferentes destinos deben definir unas políticas y estrategias que tengan como objetivo satisfacer dichas necesidades y adaptarlas a los recursos con los que cuenta la región.
Los planes de promoción turística deben, una vez identificados los segmentos cautivos fijarse unos objetivos cuantitativos para cada uno de ellos. El fin es atraer a un cliente previamente reconocido y la única forma de saber si vamos a lograr esto es mediante el establecimiento de cuotas de mercado.

Existirá una relación directa entre estos planes y la elaboración de las campañas publicitarias dirigidas al mercado clave. Es necesario realizar una estrategia que cubra las necesidades de mercado y que se transmita a través de una campaña publicitaria.

3. Creación de productos para segmentos identificados.

Castilla y León, cuenta con muchos productos que se corresponden con determinados segmentos de mercado y otros que pueden desarrollarse. La medida consiste en realizar un análisis exhaustivo acerca de la creación de productos para segmentos cautivos, lo que repercutiría en un mayor beneficio de las cifras globales para el sector.

Como acción se propone la definición genérica de productos a través de los siguientes conceptos: tipología de los turistas, demanda de alojamientos y actividades, número de visitantes, previsiones de crecimiento, tanto del número de turistas como del sector en general, los mismos datos sobre otras regiones, así como datos sobre otros productos que se han creado con éxito en mercados de características similares.

En cuanto al producto en si se podría crear siguiendo el esquema que aquí se presenta: definición del concepto del producto que se pretende lanzar, fijación del precio según sus características y canales de comercialización.

Antes de su comercialización se realizará una presentación en forma de workshops y a través de viajes de familiarización en colaboración con las agencias de viaje y los touroperadores que han colaborado en la elaboración de dicho producto, y se apoyará una acción promocional posterior.
Se proponen, como productos posibles:

- Turismo histórico-monumental y artístico-cultural.
- Turismo popular-folklórico-gastronómico.
- Turismo de caza y pesca.
- Turismo rural-natural y paisajístico.
- Turismo de congresos.
- Realización de rutas y circuitos.

4. Desarrollo de paquetes en colaboración con touroperadores y agencias de viaje.

Colaboración y realización de paquetes turísticos concretos, por ejemplo, paquetes de excelencia para la marca concreta que se realice para Castilla y León y sus correspondientes acciones de marketing. 

Este producto se podría dar a conocer a través de las oficinas de Tourespaña en otros países. 

El producto se podría comercializar en colaboración con las agencias de viaje a través de mailing informativo y de viajes de prensa.

5. Acciones dirigidas a la comercialización en colaboración con los agentes del sector.

La colaboración con los agentes del sector es un buen modo de hacer relaciones sanas. Los profesionales más relevantes del sector deberían estar invitados en los stand de las ferias. Esta colaboración se podría plantear en un plan definido en dos fases: la primera consistiría en una sensibilización a través de los agentes públicos de la conveniencia del destino turístico; la segunda consistiría en la presentación, por parte de las empresas, de las modalidades de oferta disponible.

Las agencias de viaje, los touroperadores y las agencias de receptivo son socios imprescindibles para conseguir ganar nuevos clientes, ya que proporcionan información y permiten reservar de manera sencilla.

Para llevar a cabo una política de comercialización más flexible e innovadora se propone intensificar la colaboración con los socios ya identificados e identificar nuevos comercializadores según el tipo de viaje y la edad de los turistas.

6. Cooperación con otras regiones.

La colaboración con otras regiones del mismo país o de zonas fronterizas generalmente proporciona beneficios a todas ellas, por lo que se hace necesario intentar encontrar el punto de equilibrio adecuado entre la promoción de un destino bajo una marca identificativa única, y la participación en programas conjuntos que faciliten el conocimiento de algunas características particulares de la zona.

La cooperación podría llevar la venta de paquetes turísticos combinados. La cooperación es interesante para el marketing turístico porque permite la utilización recíproca de medios de comunicación e infraestructuras.

7. PROGRAMA DE EVALUACIÓN TURÍSTICA

I INTRODUCCIÓN.

El sector turístico puede evaluarse a través de una serie de indicadores, que nos permiten conocer su evolución. Así, variables como el número de viajeros, el número de personas empleadas o el grado de ocupación indican los resultados de un periodo concreto y permiten igualmente la comparación con otros periodos y, en consecuencia, observar la tendencia o la evolución en el tiempo.

Por otro lado, la obtención de información sobre la coyuntura y la evolución del sector turístico es un instrumento básico para llevar a cabo una adecuada planificación de actuaciones, no sólo por parte de los órganos administrativos responsables en materia de turismo, sino también de la iniciativa privada, que podrá orientar sus inversiones en función de los cambios detectados en las distintas variables estudiadas.

Por último, la realización de estudios de coyuntura turística de forma sistemática y periódica ofrece la posibilidad de adaptar las políticas públicas a las circunstancias concretas que se vayan produciendo, de modo que se puedan tomar las medidas adecuadas para responder con celeridad a las posibles variaciones en las tendencias esperadas o para atajar problemas no previstos.

Todo lo anterior indica que la obtención de información cuantitativa sobre el turismo es una actividad básica entre las funciones que corresponden a la Administración de la Comunidad. Por esa razón, el presente Programa se dedica específicamente a ella, y, tras realizar un breve recorrido por las actuaciones realizadas en los últimos años en este área y analizar las posibles carencias o necesidades existentes, recoge las distintas medidas que van a constituir la función de evaluación del sector turístico de Castilla y León en el período 2002-2006.


II OBJETIVOS.

De acuerdo con lo expuesto, los objetivos para los próximos años en relación con la evaluación turística son los siguientes:

- Consolidación de las series históricas de datos para conocer la evolución del sector.

- Conocimiento de nuevas variables que ofrezcan información sobre la coyuntura turística.

- Obtención de más información sobre los resultados del sector turístico en relación con la economía.

- Obtención de más información sobre los resultados del sector turístico en relación con el empleo.

- Incremento de la colaboración y la cooperación con otras entidades e instituciones en trabajos sobre coyuntura turística.


III ACTUACIONES.

Para la consecución de los objetivos señalados, la Administración Turística Regional llevará a cabo las actuaciones siguientes:

1. Realización de Estudios anuales de Coyuntura Turística.

Esta actuación se llevará a cabo mediante la realización de encuestas a los establecimientos alojativos de Castilla y León, así como a los turistas que visitan nuestra Comunidad, con la finalidad de determinar resultados sobre las variables siguientes: número de viajeros y pernoctaciones, estancia media y grado de ocupación, perfil de los viajeros que visitan Castilla y León, e ingresos por turismo en la Comunidad.

La metodología utilizada permitirá el establecimiento de series históricas que faciliten la comparación interanual de los resultados.

En la determinación de los aspectos técnicos de los estudios, se potenciará la colaboración con la Dirección General de Estadística.

2. Difusión de la Información disponible en la materia.

Para ello se editarán publicaciones periódicas en las que se recojan los datos obtenidos mediante los estudios o investigaciones que se realicen. Estas publicaciones contendrán asimismo un análisis de la información disponible, de comparación temporal y con otras Comunidades Autónomas.

Esta información será difundida así mismo vía INTERNET, incluyéndola en la página de turismo de la Comunidad Autónoma.

Se publicarán, igualmente, informes anuales de resultados turísticos, así como las conclusiones de trabajos o estudios que puedan ser útiles para los estudiosos u operadores turísticos.

3. Colaboración con el Instituto Nacional de Estadística y el Instituto de Estudios Turísticos.

A la vista de las actuaciones en materia de evaluación turística, realizadas por el Instituto de Estudios Turísticos y el Instituto Nacional de Estadística, se realizarán convenios para la explotación en profundidad de los datos relativos a Castilla y León, que se obtengan en la realización de estudios de ámbito nacional que dichos organismos elaboran.

Mediante estos convenios se conocerán datos turísticos sobre Castilla y León que puedan complementar a los obtenidos mediante los estudios propios realizados en la Comunidad.

4. Colaboración estrecha y activa con la Dirección General de Estadística de Castilla y León.

Para ello se programarán actividades concretas, tales como estudios conjuntos sobre temas turísticos, explotación de datos o publicación de resultados y conclusiones, en aplicación de lo establecido en la normativa estadística y en el Plan Estadístico de Castilla y León.

5. Realización de Estudios específicos sobre Coyuntura Turística.

Se elaborarán estudios sobre variables concretas que deban ser conocidas por motivos de actualidad, de política turística o de planificación administrativa como puede ser la evaluación de los resultados de una medida concreta.

Se trata de estudios específicos, que serán complementarios del estudio anual sobre coyuntura turística, recogido más arriba.

6. Investigación sobre el perfil y características de la Demanda.

Se trata de conocer el tipo de turista que visita nuestra Comunidad y su evolución en el tiempo. Dado que se trata de un estudio de tipo cualitativo y no cuantitativo se realizará en profundidad, durante los doce meses del año, en los años 2001 y 2006, con objeto de conocer si hay alguna variación en dicho periodo de tiempo.

La importancia de la medida radica en que el conocimiento de los turistas actuales y sus tendencias, determinan el turista potencial de futuro, lo que permite planificar actuaciones de promoción y fomento dirigidas a un sector concreto.

Básicamente, dicho estudio facilitará información sobre las características del turista tipo que visita Castilla y León.

7. Participación en Foros de Trabajo y Grupos. 

Participación en los grupos de trabajo sobre estadísticas de turismo que promueva la Administración del Estado y, en particular, los ya existentes, como el Grupo de Trabajo sobre Estadísticas Regionales del Sector Turístico o el Grupo de Trabajo sobre Cuentas Satélites de Turismo, así como en aquellos que puedan crearse sobre temas concretos y en los que se participe junto con otras instituciones y entidades. 

8. Realización de un Estudio sobre la incidencia del sector turístico en la economía de Castilla y León. 

Se trata de un estudio único, a realizar al inicio del periodo de ejecución del Plan de Turismo, cuya finalidad será determinar el peso del sector turístico en la economía de la Comunidad, mediante el establecimiento de datos como la participación del turismo en el Producto Interior Bruto regional o la participación del turismo en el empleo regional. 

Particularmente en este estudio se debe trabajar a fondo en colaboración con la Dirección General de Estadística, de la Consejería de Economía y Hacienda.

9. Realización de Estudios de Prospectiva Turística.

Se trata de conocer la posible evolución futura de la afluencia de turistas a la Comunidad, en los próximos años, en periodos concretos o ante eventos, circunstancias o actuaciones específicas, como pueden ser: los periodos estivales siguientes o la Semana Santa, la celebración de la capitalidad europea de la cultura en Salamanca, las ediciones de "Las Edades del Hombre" o la apertura de museos como el de Atapuerca.

Este tipo de estudios a futuro son un instrumento útil para sustentar la toma de decisiones en política turística y son datos muy demandados por los operadores turísticos y por los medios de comunicación