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MIS COMPOSICIONES PARA SAXOFON Mi especial predilección por la música de saxofón ( que ha fraguado hasta ahora en cinco composiciones para este instrumento: dos de ellas para saxo y piano y las tres restantes para cuarteto de saxofones con piano y percusión ) surge de dos motivaciones muy claras. La primera , la cercanía a este instrumento desde mi infancia: mi padre y mi hermano tocaban el saxofón en bandas y conjuntos múltiples, por lo que el instrumento pululaba por la casa como un inquilino más , silencioso entre los muebles y los demás instumentos musicales. Su sonoridad bella y nostálgica , arropada por tanta música de Jazz y de baile que el instrumento ha recreado, apenas ha sido aprovechada por los conjuntos clásicos de la música sinfónica. Pero su personalidad dorada y vigorosa ha prevalecido en las numerosas formaciones de música de cámara que el siglo XX ha traido a la palestra escénica. Y aquí enlaza la segunda motivación que me llevó a componer música para este instrumento. Gracias al contacto, y luego a la profunda amistad, no empañada por la lejanía, de grandes intérpretes del instrumento como Manuel Miján y Francisco Martínez , comencé a tener una relación de cariño y de cercanía más profesional con el saxofón. Investigué sus recursos y experimenté con los sonidos multifónicos, hojeando partituras diversas de estilos variados. Mi encuentro en Murcia con el excelente virtuoso e investigador Manuel Miján me impulsó a la composición de la primera obra para el instrumento. Nuestros años de colegas profesores en el Conservatorio Superior de Música de Murcia, junto al Malecón, fraguó en la primera obra y en el impulso decisivo para seguir componiendo música para este instrumento. Esta primera obra fue Amalgama ( para saxo y piano), compuesta en 1989. Miján la corrigió y digitalizó con esmero, preparando su futura edición y grabación en CD. El éxito que tuvo la composición fue considerable. Y desde entonces se ha tocado inumerables veces . Manuel la ha mimado y la ha llevado de repertorio en numerosos recitales . Así comencé a tener una relación especial con el instrumento que me ha llevado a otras composiciones para conjunto de saxofones con piano y percusión, impulsadas por el Cuarteto Orpheus, del que tambien formaba parte Manuel Miján , y por el Sax Ensemble dirigido por Francisco Martínez, destinatario de obras obras mías de conjunto. En las obras para diversos saxos con piano y percusión ( Autorretrato en blanco de 1993; Paisaje biográfico de 1991 y Lamento de 1998) se experimentan diversos timbres en una textura más polifónica con claras alusiones a vivencias personales referidas al momento de la composición. El saxo solista se ha ampliado aquí al Cuarteto de saxofones y al empleo eventual del piano y percusión, que amplian y complementan tímbricamente el juego polifónico de los metales.
Debido a estas referencias profesionales
y familiares las obras
que he compuesto para el saxofón muestran
una fuerte vinculación biográfica
y sentimental: recuerdos de mi infancia, emociones vividas
en León, añoranzas de paisajes , situaciones
internas ...Junto a este contenido vivencial
que se transparenta en
muchas de las obras , el estilo que manifiestan
es muy diverso. Junto a los
aspectos técnicos experimentales hay
siempre un trasfondo lírico, que se reviste
a veces de nostalgia tonal o
jazzística y aflora de manera
imprevista , provocando una fusión de lo
sentimental y abstracto en un juego
tornasolado que parece aludir a
la primera fuente de mi inspiración para
el instrumento, que fue Amalgama.
La última obra que he
compuesto para saxofón
y piano se titula Cronica de un
sentimiento ( Suite para un paisaje urbano) , terminada el 31 de enero de
2001 . Esta obra surgió por
solicitud del profesor del
Conservatorio de Música de León
Juan Carlos Blasco que tenía intención de grabar un disco de música de saxo
con Sebastián Mariné al piano. La obra muestra tambien claras referencias
autobiográficas a
paisajes urbanos de mi infancia en León, aglutinados en
monumentos y espacios muy
significativos de la ciudad : I.- La catedral; II.- La
plaza del Mercado; III.- La Candamia; IV.- El Barrio Húmedo; V.-
El puente romano de San Marcos; VI.- El Jardin de San Francisco.
En esta obra no he intentado presentar descripciones programáticas de espacios geográficos
vinculados a la ciudad de León, solamente he buscado
reflejar referencias sentimentales
acumuladas en torno a esos espacios en tiempos muy
concretos. Jose M. García Laborda Salamanca 2002 |